Según informe, Formosa tiene el menor índice de pobreza en el NEA

La región del país con mayor índice de pobreza es el NEA, donde el 18,5% de sus habitantes son pobres. Le sigue el NOA con una tasa de pobreza de 11,8%. En la región de Cuyo y el Gran Buenos Aires, el 9,8% de las personas son pobres.

Al finalizar 2010, la tasa de pobreza en la Argentina se ubicó en 9,9%, lo que representa una baja de 3,3 puntos respecto a 2009. En tanto, la indigencia se ubicó en el 2,5%, con una baja de un punto porcentual respecto al año anterior.

Misiones, Chaco y Corrientes tienen al 20% de su población en la pobreza, mientras que los núcleos más duros de indigencia se registran en las ciudades de La Plata, San Nicolás y San Juan. Formosa sin embargo tiene niveles menores.

La región del país con mayor índice de pobreza es el NEA, donde el 18,5% de sus habitantes son pobres. Le sigue el NOA con una tasa de pobreza de 11,8%. En la región de Cuyo y el Gran Buenos Aires, el 9,8% de las personas son pobres, mientras que en la región Pampeana el 9,6% está en esa condición y en la Patagonia el 5,8%.

La ciudad del país con peor situación es Posadas, donde el 20,7% de sus pobladores es pobre. Luego aparecen Resistencia con 19,4%, y Corrientes con 19%. La región noreste se completa con Formosa, con una tasa de pobreza de 13,6%. En tanto, la ciudad con mejor estándar de vida es Río Gallegos, donde la pobreza sólo afecta al 0,9% de sus pobladores.

Según el INDEC, a nivel nacional sólo un 10% es pobre, un tercio del cálculo privado. El INDEC dio a conocer los resultados de la Encuesta Permanente de Hogares para el último semestre de 2010. Pero un informe de Ecolatina dijo en enero que, para el mismo período, esa situación afectaba a más del 30% de los argentinos.

En los últimos seis meses de 2010, el 6,8% de los hogares del país estaba bajo la línea de pobreza, lo que representó a 527.000 familias, unos 165.000 hogares menos que en igual lapso pero en el año anterior.

Esos datos se desprendieron de la Encuesta Permanente de Hogares, elaborada por el INDEC. El documento también detalló que en ese semestre, el 9,9% de la población era pobre, lo que implicó a 2.475.000 personas.

En términos de indigencia, entre julio y diciembre de 2010, el 2,1% de los hogares estaba bajo el nivel de indigencia, lo que significó 619 mil personas viviendo en esa condición.

Los números del INDEC contrastan con los resultados que obtienen los trabajos privados. La consultora Ecolatina, fundada por el ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, dijo en enero pasado que en 2010 el 30% de la población se vio afectada por la pobreza. Ecolatina es una de las consultoras emplazadas por la Secretaría de Comercio Interior para que explique cómo mide la inflación, bajo la amenaza de sanciones y multas por dar a publicidad datos sobre el aumento de precios que contienen “inexactitudes” e “inconsistencias”.

Para Ecolatina, “en 2010 la pobreza afectó a 30,9% de la población y la indigencia al 10,6%”, lo que implicó que esta situación afecte a 12.390.000 personas, de las cuales 4.270.000 fueron considerados indigentes.

Las diferencias entre el INDEC y los estudios privados sobre el impacto de la pobreza tienen su origen, básicamente, en las distintas estimaciones inflacionarias. Mientras que para el organismo estatal, la inflación de 2010 fue del 10,9%, para las consultoras estuvo entre 22,9 y 27 por ciento para el mismo período. Esto repercute inmediatamente en un dato clave para medir la pobreza: las canastas básicas que cada uno elabora, es decir lo que necesita una familia para no caer en situación de pobreza e indigencia.

Cuando para el INDEC, una familia tipo necesitó en marzo 1.283,72 pesos para no caer en la pobreza, para FIEL, en el mismo mes, se necesitaron $ 2.200.