Miércoles, de Diciembre de

Locales »  “El turismo en Formosa mostró signos de recuperación durante la Semana Santa”

Afirmaciones del presidente de la Asociación Empresaria Hotelera-Gastronómica
“Formosa para muchos es la última provincia que les queda por conocer –indicó el presidente de la Asociación Empresaria Hotelera-Gastronómica de la provincia– pero una vez que nos visitan se quedan sorprendidos por lo que ha crecido y se destaca por su belleza natural y por su hospitalidad. Nos falta mucho pero hemos crecido, y tenemos atractivos que pueden desarrollarse todo el año por lo tanto no tenemos problemas de estacionalidad, pero también tenemos dificultades como los cortes de ruta, viajes al bañado La Estrella se debieron cancelar en muchos casos”.

El presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de la provincia de Formosa, Ronny Ojeda, afirmó que “el turismo en Formosa mostró signos de recuperación en Semana Santa”, y explicó que la Asociación Empresaria Hotelera de Formosa lanzó una promoción para fomentar el turismo que consistió en un 10% de descuento por pago en efectivo de hoteles y locales gastronómicos que se encuentran adheridos.
Ojeda indicó que “Semana Santa es después de las vacaciones el segundo programa de salidas que realiza la gente en el año, por lo tanto está programada con anticipación, y del relevamiento realizado tenemos el 55% de ocupación en promedio con todos los hoteles, los de categoría superior son lo que más se destacan en cuanto a reservas, pero el resto siempre acompaña a la demanda especialmente los de ubicación estratégica y buenos servicios”. 
Asimismo, indicó que “Herradura mostró una alta ocupación y podemos decir que Formosa es el destino elegido por Paraguay por cercanía, precios y servicios; el turismo interno provincial también creció, el combustible condiciona las salidas y por eso se busca distancias cortas”.
Además, Ojeda sostuvo que el Ministerio de Turismo y la Municipalidad de la ciudad “suman siempre nuevas actividades y hay que agregar que los gastronómicos aportan lo suyo con nuevos locales o algunos renovados, hemos recuperado el centro, quienes nos visitan buscan también quedarse no más de dos o tres días, quieren tarifa y servicios”.
“Formosa para muchos es la última provincia que les queda por conocer –indicó– pero una vez que nos visitan se quedan sorprendidos por lo que ha crecido y se ve como una ciudad moderna, que se destaca por su belleza natural y por su hospitalidad; nos falta mucho pero hemos crecido, sabemos que es un camino que debemos recorrer y el turismo es tiempo, debemos planificar y consolidar las actividades relacionadas al turismo, tenemos atractivos que pueden desarrollarse todo el año por su clima estival por lo tanto no tenemos problemas de estacionalidad, pero también tenemos dificultades como los cortes de ruta, viajes al bañado La Estrella se debieron cancelar en muchos casos”.
Ojeda manifestó además que “la modalidad nueva son las salidas, antes se salía a comer y ahora se sale a pasar un momento, a distraerse un poco de todos los problemas, entonces se comparte todo; lo tratan de pasar bien y gastar lo menos posible, sin importar lo mucho que coman, seguramente no es lo que la gente desea pero es para lo que les alcanza”.
Al hablar de números en la región, Ojeda sostuvo que en el NEA, en Misiones, Puerto Iguazú tuvo casi todas sus plazas reservadas, un 95%, y Posadas informa reservas por el 65%. En Concordia las reservas fueron del 97% de plazas, igual que en Federación; en Colón, 90%, Paraná y Gualeguay, 75% y Concepción del Uruguay, 67%. En Santa Fe y Rosario hubo un 65% de reservas hoteleras, Corrientes reportó un 58,70% y Formosa, 55%.
“Los números en el rubro hotelero-gastronómicos –dijo– no son para nada alentadores, la falta de rentabilidad en este y otros rubros es una realidad que golpea duro, pero hay factores a analizar como los aumentos desmesurados de impuestos, servicios y materias primas y sin lugar a dudas la presión impositiva que en el sector representa el 40%, o sea el 40% de los ingresos que hoy tiene un establecimiento se va en impuestos, sin contar los salarios ni las cargas sociales de los empleados, sumado a ello la tarifa de energía eléctrica que en muchos casos iguala o supera a la del alquiler, la inflación que no se puede trasladar a los precios en su totalidad, y para completar la competencia desleal de departamentos hacen que la rentabilidad sea mínima y en la mayoría hacen peligrar la continuidad del negocio, por lo que se trabaja para mantenerse esperando que la situación cambie”.