Miércoles, de Diciembre de

Locales »  Alberto Fernández en la apertura del Sanatorio Antártida



El presidente Alberto Fernández encabezó este mediodía el acto de apertura del Sanatorio Antártida, el hospital porteño perteneciente al Sindicato de Choferes de Camiones que brindará atención exclusiva a pacientes bonaerenses con el fin de reforzar la respuesta sanitaria ante el coronavirus. Junto al gobernador Axel Kicillof y el secretario general, Hugo Moyano, recorrió el edificio a estrenar y totalmente equipado, que sumará 330 camas al sistema provincial.
“Recuperar la solidaridad como regla es buenísimo porque son las mejores sociedades las que se ocupan del otro. Las mejores sociedades no son las del sálvese quien pueda porque aquí nadie se salva solo”, remarcó el mandatario.
“Durante muchos años quisieron hacer creer a la Argentina que el problema eran los políticos y los sindicalistas; pero el problema son los que creen que sobra gente, los que especulan, no los que creemos que la Argentina se construye trabajando y produciendo”, agregó.
Fernández reveló que nació hace 61 años en este mismo sanatorio y destacó el equipamiento moderno de la institución. Valoró a Moyano por el rol que tiene como sindicalista y llamó a “recuperar un valor sagrado: la solidaridad”.
“Tal vez el mundo aprenda lo efímera que es la especulación financiera. Pero recuperar la solidaridad como regla es buenísimo porque son las mejores sociedades las que se ocupan del otro. Aquí nadie se salva solo”, resaltó.
El mandatario estuvo acompañado también por el jefe de Gabinete de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco; los ministros bonaerenses de Salud, Daniel Gollán; y de Seguridad, Sergio Berni; y el secretario adjunto de Camioneros, Pablo Moyano.
Producto de un acuerdo suscripto entre el gobierno bonaerense y la Obra Social de Choferes de Camiones, el Sanatorio Antártida se dedicará exclusivamente a la atención de pacientes contagiados por el nuevo coronavirus, derivados de la provincia de Buenos Aires.
Ubicado en el barrio porteño de Caballito, el establecimiento abre sus puertas gracias a un permiso que fue otorgado con carácter excepcional por el gobierno de la ciudad de Buenos Aires.