Lunes, 10 de Agosto de 2020

Capital »  El Profesor Pico Piqui



Hoy se termina mayo y ya van como 80 días que estamos de cuarentena, “enjaulados”, con muchas actividades que han sido suspendidas transitoriamente y que formaban parte de los sitios que utilizaba la gente para divertirse y disfrutar de la vida, aunque este confinamiento que en Formosa y ya es parcial porque se han flexibilizado un tanto las restricciones y la mayoría agradece el abrir los ojos por la mañana con la ilusión de aprovechar la jornada de muchas cosas que habían sido despojadas a la familia.
 
 
Quienes laburan saben muy bien que a veces son visitantes o inquilinos en sus propias casas y que hasta han perdido la posibilidad de ver crecer a sus hijos por las exigencias del trabajo. En esta etapa, hay tiempo para hallar en el hogar un montón de cosas gratas y sencillas que habían quedado pendientes. Como por ejemplo cocinar pan casero, pintar lo que se estaba poniendo desteñido y hasta acompañar a la media medalla y la metalizada a los que se consigue descubrir gracia y valores gratificantes.
 
 
Hubo cosas en este tiempo que le plantean desafíos a la capacidad de tolerancia de las personas y, sobre todo, de comprender sobre la dimensión de sus responsabilidades y el respeto por lo que hace el prójimo. Y en este caso, hay que valorar la tarea que ejecuta mucha gente considerada esencial en el componente estratégico provincial como los policías, los obreros municipales, los recolectores de basura, los que venden alimentos y medicamentos, los médicos, las enfermeras y los trabajadores de la salud en general.
 
 
Comentaba el Ronco Viruta que ha pasado a la historia el acto sencillo por el 25 de mayo. La foto del izamiento de las banderas en el mástil municipal mostraba a Don Gildo, al pibe Solís y a Giorgio Jofré -“Gober”, vice y lord mayor, respectivamente- encargados casi en soledad de esa misión en una mañana fría. El detalle que le acordaba singularidad a la ceremonia fue el hecho de que los tres estaban con sus barbijos calzados e impuestos por la realidad sanitaria asediada por el bicho malo que quiere entrar al mejor estilo yacaré valija.
 
 
Además, el Tío Alberto, el “Presi”, trajo muy buenas nuevas. Y uno de los anuncios ha sido el acuerdo para construir el puente elevado sobre la avenida Kirchner que pide pista desde 2015. Muchas vidas se salvarán con esa obra. 100 puntos.