Jueves, 13 de Agosto de 2020

Capital »  Olivera pidió que el Gobierno provincial se haga cargo del vaciadero municipal

CONTAMINACIÓN
El legislador municipal cuestionó la presencia del vaciadero municipal del barrio San Antonio, al que encontró “en condiciones completamente inhumanas”, y recriminó el “enorme desinterés de las autoridades al permitir la presencia de personas entre la basura, sin cumplir el protocolo de seguridad impuesto con la pandemia, ni las medidas mínimas para desempeñarse en un lugar tan delicado como este”. 

El concejal Fabián Olivera exigió al gobernador Insfrán que establezca, con urgencia, el estado de emergencia ambiental en todo el ejido municipal de la capital, para “intentar resolver la enorme crisis en que cayó la ciudad en materia de contaminación” de la que responsabilizó al municipio, y “a la enorme incapacidad de la actual administración para resolver una asignatura que viene de hace mucho tiempo”.
El legislador municipal cuestionó la presencia del vaciadero municipal del barrio San Antonio, al que encontró “en condiciones completamente inhumanas”, y recriminó el “enorme desinterés de las autoridades al permitir la presencia de personas entre la basura, sin cumplir el protocolo de seguridad impuesto con la pandemia, ni las medidas mínimas para desempeñarse en un lugar tan delicado como este”. 
“Uno va al basurero y choca con un escenario terrible; parece otro planeta; es inentendible que un intendente permita un espanto de esta naturaleza para el ser humano. No solo por la completa ausencia de un protocolo para organizar toda la basura que los camiones llevan diariamente, sino por permitir que decenas de familias trabajen ahí en busca de artículos de valor en condiciones completamente precarias, arriesgando su salud, y la de los vecinos de Formosa con los que toman contacto siempre”, describió, muy preocupado.
“La Municipalidad cobra un canon mensual de 10.000 pesos para que las personas, principalmente aborígenes, ingresen al vaciadero y recojan todo lo que pueden vender, como aluminio, hierro, madera, además de comida y elementos imposibles de determinar de antemano”, contó.
“Son cientos de seres humanos que se juntan y trabajan juntos varias horas, todos los días, sin barbijos, guantes, o alcohol, mientras a pocas cuadras, las calles de la ciudad están atravesadas por patrullas policiales cuidando que el formoseño no transite sin esos mismos elementos, multando a muchos de ellos cuando no cumplen el protocolo de seguridad nacional determinado para enfrentar a la pandemia del coronavirus”, comparó.
Olivera consideró que “el cuadro no da para más, la situación con el tratamiento y la eliminación de residuos sobrepasó toda capacidad de las autoridades municipales, y amenaza muy seriamente la salud de toda la ciudad”.
“El Gobierno provincial debe hacerse cargo de lo que ocurre con la basura de los formoseños, el vaciadero municipal es una bomba a punto de explotar, conviven los deshechos hospitalarios, incluyendo lo que parecen ser restos humanos, con animales muertos, productos químicos, con todo lo que une puede imaginarse que se elimina en los hogares. Todo esto expuesto libremente al medio ambiente, mientras decenas de familias revuelven todo, exponiéndose ellas mismas a enfermedades y lesiones”, apreció.