Domingo, 20 de Septiembre de 2020

Capital »  El Profesor Pico Piqui



La mayoría de la muchachada de la barra coincidió en que el de ayer fue el día más frío del año ya que la temperatura al amanecer era de 2,3 grados y ni te quiero hacer referencia a la sensación térmica ya que quedó reflejada en la escarcha distribuida por doquier tras una madrugada de heladas y en el rostro de los barrenderos municipales, de los policías y de los trabajadores de la salud que desde muy temprano empezaron su faena cotidiana en el frente de lucha.
 
 
Rodolfo y Mariela, entrañables amigos de la FM 102.3, disfrutaban de “algo rico” que les dedicó por el Día del Locutor el movilero Hernán Salinas quien pudo percibir en vivo y en directo el tesón y la voluntad de la mujer formoseña. Es que mientras arreciaba el “tornillo” entrevistó a Graciela, una empleada municipal desde hace 15 años, quien se encontraba barriendo en la plaza San Martín, a la altura de la fuente de las banderas.
 
 
Graciela relató el paisaje pleno de escarchas que pudo apreciar desde su travesía hasta el lugar de trabajo desde su casa en el barrio República Argentina. Contaba que antes de salir y durante 15 minutos, calentó el cuerpo con unos buenos mates amargos para luego lanzarse a su labor ya que sabía que en el área desfilaba gente que concurría al Correo y a los bancos Nación y Formosa.
 
 
En realidad, reflejamos en esa mujer el coraje de la mujer formoseña que, desafiándole al clima, no falta a su lugar de laburo. Aplausos ¡pla… pla… pla… plá! Pero también están los varones que barren por las noches llueva o haga frío y los recolectores de basura que no la tienen “facilonga”. Ante todos ellos nos inclinamos reverentes al igual que ante los “canastos” –a los que les arrojan todos los dardos venenosos desde todos los wines– y a los médicos, enfermeros y los demás trabajadores de la salud.
 
 
Una sola recomendación: extremar la actitud humanista. No olvidarse de quienes se enferman y están internados en sanatorios y clínicas y deben realizar un curso acelerado para resolver trámites burocráticos con las obras sociales. Por suerte, siempre surge alguien sensible y solidario. A los sufridos familiares, además, les resulta imposible hallar a la enfermería paternal de la que se habla cada 21 de noviembre.
 
 
Para el final, tratar de stockearse de alimentos, frutas y verduras porque se vienen días muy fríos y probablemente lluviosos. Además, la semana que viene es “corta” ya que el 9 es feriado por la fiesta patria y no es improbable que sumen al 10, como “puente” para promover el “turismo” del quedarse en casa.