Miércoles, 24 de Febrero de 2021

Opinión »  La comunicación es esencial en la lucha contra la pandemia

TERCER MILENIO


 


Ha quedado en evidencia que, más allá de las opiniones diversas que son naturales en democracia, a lo esencial de los trabajadores de la salud y la seguridad se le suman en un protagonismo importante el rol de los medios de comunicación social.
Y en ese sentido, es dable reconocer que en la estrategia gubernamental sintetizada en el Consejo para la Asistencia Integral de la Emergencia Covid-19 que en la víspera produjo el parte número 309 en coincidencia con la jornada en la que se produjo la mayor cantidad de infectados en Formosa, está respondiendo a las expectativas comunitarias.
Lo que al principio se consideró como una comunicación diaria de estilo sobre las particularidades de la pandemia en el mundo y las medidas de prevención a ser adoptadas por la población a partir del 20 de marzo del año pasado, se convirtió en una propuesta de alta utilidad para gobernantes y gobernados que hallaron en la referencia diaria de los mensajes y apelaciones técnicas sobre el virus todas las derivaciones que sin solución de continuidad se van produciendo.
Esa seguidilla de situaciones imprevisibles –que son más difíciles de resolver ante un virus desconocido, cambiante y letal– ha obligado a cada vez mayor cantidad de personas aguardar la llegada de las 12 de lunes a sábados y las 11 de los domingos y feriados para saber con certeza a qué atenerse a la hora de actuar como individuo pero también como componente de una comunidad.
Y esta precisión es útil en este momento en que atravesadas las etapas del ASPO y del distanciamiento social también se ha superado la del llamado a la responsabilidad colectiva o social para hacerse hincapié en la responsabilidad individual.
No se trata de exacerbar el egoísmo de la población sino de acentuar el rol protagónico de cada mujer o varón que habita Formosa para ponderar su papel responsable con relación al otro, esto es de su compromiso solidario.
La Red Formoseña de Medios de Comunicación se ha convertido en una fuente valiosa de información para que en la emergencia sanitaria cada uno de los 640.000 formoseños, piense como piense, tenga los elementos básicos y ciertos para decidir cómo actuar individualmente y de modo comunitario en este trance de la pandemia.
Son muchas las personas que, desde las más variadas responsabilidades, se encargan que la imagen y el sonido se transmitan con la mayor fidelidad posible a todo el territorio provincial a través de la plataforma digital disponible como consecuencia del soterramiento de más de 2.000 kilómetros de fibra óptica que facilita la conectividad para todas las actividades que demanda el ser humano para su trajinar cotidiano.
La comunicación de las emisoras de TV y radio que integran la Red Formoseña de Comunicación no se limita a lo que los voceros del Consejo emiten jornada tras jornada luego de una cotidiana reunión del gabinete ampliado que preside el gobernador Gildo Insfrán sino que se traslada a los sitios donde es posible mostrar en los hechos de la realidad lo que se transmite a través de los funcionarios o de los reporteros y videos de los trabajadores de prensa.
En ese andamiento diario tienen también un valioso rol los medios privados que envían a sus corresponsales para que enfrenten, en el buen sentido de la palabra, a los integrantes de la mesa del Consejo para plantear sus interrogantes, revelar datos desconocidos o cotejar la veracidad de lo que trasciende en los medios y que no condice con lo que acontece en la vida real.
Se ha notado que no todas preguntas ni las respuestas satisfacen a las partes aunque pone de relieve la capacidad de los expositores y los periodistas para la generación de un sano equilibrio que se ha ido dando porque la cambiante realidad de la emergencia ha demostrado a todos que de esta crisis nadie se salva solo y que la necesidad de la construcción positiva para lograrlo demanda una gestión honesta y ética de los comunicadores sociales.
No resulta fácil para quienes están frente a frente todos los días de la semana advertir que hay publicaciones ríspidas que en algunos casos responden a la línea editorial de los medios y en otros a la utilización de las redes sociales para desanimar desde la negación o la data falsa a quienes se suman a los optimistas que confían en que no es cierto que lo del virus es mentiroso ni que la ciencia haya fracasado en su intento de recrear los antídotos válidos para atenuar el impacto de los contagios o disminuir los fallecimientos.
Los que opinan lo contrario de lo que percibe la mayoría será moneda constante mientras dure la emergencia y esa es la razón por la que no debe decaer el comportamiento sensato y razonable de los que apuestan a que más temprano que tarde se podrá frenar el ímpetu de la covid-19 en el mundo, el continente, el país y la provincia.
Otro detalle por considerar ha sido el hecho que la mesa grande del Consejo ha servido para una diaria comunicación entre la máxima autoridad de la provincia con sus ministros, el vicegobernador y el intendente de la ciudad capital así como con los funcionarios y personalidades que sean convocadas según vayan ocurriendo los sucesos.
Pero también la que tiene a un quinteto expositor en los mediodías formoseños que permite que la audiencia se entere de modo anticipado de medidas, acciones, obras y emprendimientos del estado y del modo como reacciona ante cada llamado que esté surgiendo de los 9 departamentos provinciales o del orden nacional.
Es otro de los aspectos positivos que arroja esta reflexión diaria a que somete a la población toda y a los medios de comunicación en particular y que probablemente en tiempos normales pueda sumarse a los nuevos y buenos hábitos incorporados a la vida comunitaria.
Justo L. Urbieta