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TERCER MILENIO

Empoderar a los formoseños sobre el valor de los acueductos

11 de Octubre de 2020


Se ha reconocido, al menos desde el justicialismo, que el pueblo formoseño es esclarecido y agradecido cuando es destinatario de la satisfacción de sus demandas o necesidades para el mejoramiento de su calidad de vida y la evolución de la provincia en todos los campos.

Sin embargo, y es probable que haya que atribuírselo a la pandemia que permanece desde hace más de 200 días y seguirá presente por varios meses más, se observa una tibia reacción, sobre todo de las entidades comunitarias, ante la inminente gestión del Presidente de la Nación en el viaje que hará dentro de un mes a China para, entre otras cosas, gestionar el financiamiento para la construcción del acueducto de desarrollo del Oeste formoseño entre Capital e Ingeniero Juárez y el de la ruta 86, entre Clorinda y General Belgrano.
Hubo pedido concretos e insistentes de Gildo Insfrán tras la neutralización del primero de los proyectos durante la gestión de Macri que no cumplió con la promesa de realizar la misma gestión que habrá de encarar ahora Alberto Fernández.
El anuncio público acerca del apoyo nacional para las obras mencionadas fue realizado por el titular del ENOHSA, doctor Enrique Cresto, en diálogo con el colega Rolando Acosta, en el transcurso de uno de los programas de Magazine que conduce por Canal 3 TV conjuntamente con María del Carmen Argañaráz.
La última vez que adquirió relieve nacional lo del acueducto a Juárez fue cuando Cristina Fernández de Kirchner anunció en octubre de 2015 el lanzamiento de la licitación respectiva y la inclusión de los recursos para la primera etapa en el presupuesto de 2016.
Ya se sabe que ocurrió después aunque tras los dichos de Cresto -quien sostuvo que el Presidente incluyó a los dos acueductos entre las prioridades de su gestión- se agregó a esa iniciativa la novedad del acueducto de la ruta 86 entre Clorinda y General Belgrano.
Ambos emprendimientos fueron concebidos en los proyectos originales para garantizar el abastecimiento de agua a las poblaciones ubicadas en la jurisdicción de sus trazados sino también para que tengan efecto positivo en el campo de la producción.

Extraño silencio

De allí que haya llamado la atención que no se levantara postura alguna de adhesión a esta decisión presidencial ante un pedido de Insfrán ya que se está en vísperas de determinar la factibilidad del financiamiento por parte de China para su construcción.
Y no le falta razón a quienes insisten en que deben generarse los mecanismos para empoderar al pueblo formoseño sobre el valor y la trascendencia estratégica de estos dos acueductos.
Lo de los objetivos que se cumplen cuando el pueblo se une y organiza solidariamente tiene como ejemplo la provincialización, la construcción del asfalto en todo el trayecto de la ruta 81 o el haber conseguido que se frene el proceso de retracción del río Pilcomayo y siga utilizándose sus aguas de desborde para el funcionamiento del sistema hídrico provincial.
Pero nadie ignora el comportamiento errático del Pilcomayo razón por la cual se proyectó a partir del río Paraguay que, salvo en esta excepcional temporada de bajante pronunciada, siempre cuenta con abundante caudal y de allí que los proyectos de los dos acueductos se originen en su cuenca.

El empoderamiento

¿Que implica empoderar al pueblo formoseño para que se sume decididamente a apoyar esta causa provincial de los acueductos?
Jorge Castellano Claramunti, de la Universidad de Valencia, sugiere que ese empoderamiento, que tiene su base en la toma de conciencia de la situación actual del entorno económico, social, político y medioambiental y la adquisición de capacidades que permitan una participación ciudadana responsable y que proyecte una mejora social tanto a nivel individual como desde la perspectiva colectiva y, necesariamente, un desarrollo auspiciado por un entorno favorable, principalmente estructurado por un  gobierno que reconoce las demandas del pueblo.
Elucida el catedrático en el sentido que ese empoderamiento que genera una mejora en la calidad democrática y que se encauza por medio de instrumentos y políticas de participación ciudadana debe fomentarse y estructurarse desde el ámbito local, el más cercano al ciudadano, y desde el que puede construir toda una serie de proyecciones de su participación con resultados palpables y constatables desde etapas muy tempranas.
“Participar es costoso, empoderarse implica recorrer un camino que pasa por diferentes fases, siendo la primera obtener la capacidad de acceder a toda la información pública, analizarla y reflexionar sobre ella para de ese modo construir alternativas razonables entre las que se pueda elegir, sin olvidar un elemento fundamental de todo este proceso que es la rendición de cuentas de los dirigentes, característica básica del gobierno abierto”, reflexiona.
Contaba el Tata Salemi que la tarea de la Comisión Pro Provincialización de Formosa fue intensa y abarcó todo el territorio, en una época en la que la integración era un sueño de esa generación de formoseños que apeló a altavoces, pegatinas de carteles y afiches y el apoyo de los pocos medios gráficos existentes como para empoderar al pueblo acerca de la validez y trascendencia de esa gran causa que ahora vuelva a convocar para un objetivo que se insinúa cercano.
Justo L. Urbieta



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