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TERCER MILENIO

La piratería de contenidos audiovisuales genera una extensa cadena de perjuicios

Se pierden más de 730 millones de dólares por año, solo en nuestra región, por la distribución ilegal de servicios por medios digitales por fuera de las empresas prestatarias de los servicios de televisión por cable legales.

20 de Octubre de 2020


En la reciente Cumbre organizada por el Centro de Estudios Regulatorios de las Telecomunicaciones y el Acceso a la Sociedad de la Información de América Latina (CERTAL) quedó claramente expuesto que se mantiene la preocupante tendencia de crecimiento de la piratería y comercialización ilegal de contenidos audiovisuales en todo el mundo.
En el panel que tuve el privilegio de compartir con colegas se estimó que en la actualidad se pierden más de 730 millones de dólares por año, solo en nuestra región, por la distribución ilegal de servicios por medios digitales por fuera de las empresas prestatarias de los servicios de televisión por cable legales.
Como en cualquier otra actividad delictiva de contrabando de productos, la piratería de servicios y señales tiene múltiples víctimas. Lógicamente, los programadores y las empresas de televisión por cable, porque se encuentran con una competencia desleal a la hora de comercializar sus contenidos, pero también cada ciudadano porque los estados nacionales, provinciales o municipales dejan de percibir ingresos fiscales que podrían ser destinados a mejorar la calidad de vida de las personas, como así también fuentes de trabajo.
Si bien el encuentro de CERTAL estuvo enfocado en la realidad de nuestro continente, se trata de un gravísimo problema que abarca a todo el mundo y para el que es necesario contar con un compromiso global y transversal. Desde campañas de concientización pública hasta una mayor preparación y equipamiento para funcionarios judiciales y de fuerzas de seguridad, son primordiales para empezar a atacar a un flagelo que viene creciendo frente a la pasividad de muchos gobiernos.
Y cuando se habla de la necesidad de contar con un compromiso amplio es porque resulta inconcebible que muchos de los que se dedican a piratear señales y contenidos encuentran soluciones sencillas para cobrar sus “servicios” a través de canales tradicionales, mediante transferencias bancarias o pagos con tarjetas de crédito, como si se tratara de transacciones oficiales. Eso demuestra el crecimiento que han tenido las personas y organizaciones que están detrás de este delito.
En la misma Cumbre CERTAL 2020 se calculó que el comercio ilegal de contenidos audiovisuales genera casi 700 millones de dólares de ganancias a quienes lo manejan. Y que quede claro que son números que solo contemplan a América Latina, por lo que las cifras a nivel mundial deben multiplicarse varias veces más.
Otra preocupación que venimos planteando y sobre la que alertamos desde hace años es que los “piratas” no tienen problemas para conseguir publicidad, desvirtuando obviamente también ese negocio, ya que manejan tarifas que no se corresponden con un mercado legal. Los números son contundentes: en América Latina casi el 30% de los hogares acceden a señales de TV paga a través de servicios ilegales y el 37% de las personas que cuentan con acceso a Internet consumen contenidos pirateados.
Es sabido que las coyunturas de crisis económicas encuentran un escenario ideal para justificaciones, pero es importante no quedarse en una visión corta del problema. Cada peso movido de manera ilegal por las organizaciones que se dedican a las transacciones ilegales de contenidos audiovisuales representa menor creación de puestos de trabajo formales para miles de personas que forman parte de la industria del entretenimiento y el inicio de una cadena de irregularidades que termina por afectar a toda la sociedad.
Por último, considero que se debe actualizar la legislación a los fines de atacar este tipo de delitos, el control por parte de los reguladores de los equipamientos que permiten acceder a estos contenidos ilegales y como sucede en algunos países de la región crear fiscalías y juzgados especializados en esta temática que permitan acelerar las investigaciones y los resultados de las mismas.
Sergio Piris



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