La H No Murió celebra los 35 años del emblemático disco de Hermética
Ácido Argentino: El pulso social del metal vuelve a latir en Formosa
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Ácido Argentino, la obra cumbre de Hermética, no solo es el disco más emblemático del metal pesado en nuestro país, sino una radiografía cruda de la Argentina de finales del siglo XX. Lanzado en 1991, es el segundo álbum de estudio de Hermética, cuyas canciones se convirtieron en himnos del metal argentino. A 35 años de su lanzamiento, el álbum sigue siendo una referencia inevitable del heavy metal nacional y volverá a tronar con fuerza el 2 de mayo en nuestra ciudad, cuando La H No Murió se presente en el Club Sol de América. La apertura del concierto estará a cargo de Manto Negro, la formación de metal que mejor representa la identidad de frontera en la región del NEA.
La H No Murió tiene una importancia muy particular dentro de la cultura metalera argentina porque funciona como un puente entre generaciones y como una forma de mantener vivo el legado de Hermética, considerada por muchos la banda más influyente del metal nacional. El proyecto nació encabezado por Claudio O’Connor y Claudio Strunz, ambos exintegrantes de Hermética, junto a músicos invitados. Más que una “banda tributo”, La H No Murió se convirtió en una celebración colectiva de una etapa fundamental del metal argentino.
La gira aniversario no aparece como un simple ejercicio de nostalgia. Por el contrario, funciona como una reafirmación de la vigencia de un disco que atravesó generaciones con letras crudas, sonido pesado y una mirada profundamente ligada a la realidad social argentina. Publicado en 1991, Ácido Argentino se convirtió con el tiempo en una de las obras más influyentes del metal latinoamericano y consolidó a Hermética como la banda más representativa del heavy metal nacional.
En ese contexto, La H No Murió ocupa un lugar especial dentro de la escena. Su propuesta mantiene viva la llama del repertorio de la mítica banda, posicionándose como una reafirmación estética y política. En 1991, el disco introdujo una lírica que abandonaba los clichés del género para abrazar una narrativa ligada a la realidad del trabajador, el conflicto social y la resistencia cultural.
Hoy, ese mensaje no ha perdido gramaje. El fenómeno de convocatoria que rodea a las presentaciones de La H No Murió demuestra que las nuevas generaciones han adoptado esos himnos como propios, encontrando en ellos una potencia interpretativa que sigue interpelando el presente.
La noche en el Club Sol de América tendrá un condimento especial que nos toca de cerca. La apertura del fuego estará a cargo de Manto Negro, un verdadero estandarte del metal regional. La inclusión de la banda clorindense/paraguaya como soporte no es un dato menor en el análisis cultural. Manto Negro, con su propuesta de metal técnico y compromiso territorial, representa la vitalidad de una escena que se construye desde la periferia. Su participación marca el sentido federal del encuentro: el cruce entre la historia grande del metal nacional y la fuerza de las bandas que sostienen la cultura pesada desde el interior profundo y los límites fronterizos.
Treinta y cinco años después, Ácido Argentino sigue demostrando que algunas obras no pertenecen solamente a una época. Permanecen. Y en Formosa volverán a sonar como si el tiempo nunca hubiera pasado.