Es Considerada una de las mentes más brillantes del derecho argentino
Aída Kemelmajer en Formosa: Un llamado a la eficacia del derecho y la protección de infancias
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La prestigiosa jurista mendocina cuestionó la nueva Ley Penal Juvenil y dijo: “Estoy en contra de la ley, creo que se ha perdido una oportunidad enorme. Mientras América Latina saca buenas leyes, nosotros nos hemos quedado atrás”.
La doctora Aída Kemelmajer, prestigiosa jurista mendocina, coautora del Código Civil y Comercial de la Nación, protagonizó una intensa agenda en la capital formoseña que incluyó una visita protocolar al Superior Tribunal de Justicia (STJ), una conferencia magistral y la presentación de una obra literaria clave para el fuero de familia.
Su presencia en la provincia no fue simplemente una visita protocolar; fue un acontecimiento académico y judicial que sacudió los cimientos del pensamiento jurídico local. Considerada una de las mentes más brillantes del derecho argentino, la jurista desplegó una agenda que combinó el diálogo institucional con una profunda reflexión sobre la vulnerabilidad y los derechos de las infancias.
En en el Salón de Acuerdos Manuel Belgrano del Superior Tribunal de Justicia, Kemelmajer fue recibida por el presidente subrogante, Ariel Gustavo Coll, y el procurador general, Sergio López. En una charla amena pero técnica, se analizaron las reformas legislativas actuales y los desafíos de la magistratura. Como gesto de hospitalidad, Coll le entregó artesanías locales, testimonio del reconocimiento de la provincia a su trayectoria.
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Conferencia magistral
Su disertación se desarrolló en el Galpón C del Paseo Costanero que se vio desbordado por jueces, abogados y equipos interdisciplinarios ansiosos por escuchar su conferencia magistral. Kemelmajer centró su exposición en la autonomía progresiva, explicando que la capacidad de los menores no es un “todo o nada”, sino un ejercicio gradual según su madurez.
“El derecho debe superar el binarismo y aplicar el principio de proporcionalidad”, sentenció la exjueza de la Corte de Mendoza. Advirtió que la autonomía no significa dejar al niño a su suerte, sino que exige una obligación reforzada del Estado para protegerlo mientras se respeta su derecho a proyectar su propia vida. Citó casos internacionales donde la lentitud de la justicia terminó ignorando la voz de los menores, convirtiendo los derechos en meras declaraciones abstractas.
El revés a la Ley Penal Juvenil
Uno de los momentos más tensos y contundentes de su disertación fue su análisis de la recientemente promulgada Ley Penal Juvenil. Kemelmajer no ahorró críticas: “Estoy en contra de la ley, creo que se ha perdido una oportunidad enorme. Mientras América Latina saca buenas leyes, nosotros nos hemos quedado atrás”.
Para la jurista, el debate se redujo a un “punitivismo sacerdotal” centrado solo en la baja de la edad de imputabilidad. “Parecería que justicia penal significa solo sanciones; ignoran por completo la justicia restaurativa”, denunció, señalando que la nueva norma es el reconocimiento más claro de que el país no ofrece soluciones reales para los jóvenes en conflicto con la ley.
Finalmente, la jornada cerró con la presentación del libro de la doctora Viviana Karina Kalafattich, “Las violencias desde el abordaje jurisdiccional en Formosa”. Kemelmajer, encargada del prólogo, destacó que la obra es un manual indispensable para la “tutela judicial efectiva”, y afirmó que “cualquier estrategia del Poder Judicial va a fracasar si la gente no tiene confianza en él”.
Por su parte, el ministro Ariel Coll celebró la obra y recordó que la nueva Constitución provincial ya incorpora la perspectiva de género en la educación, lo que permite albergar esperanzas de un cambio cultural profundo: “El Poder Judicial solo no puede; necesita un entrecruzamiento institucional para erradicar este flagelo”.
La visita de Kemelmajer dejó en Formosa una certeza: el derecho solo es útil si es eficaz y si, por encima de los códigos, prevalece la humanidad y el equilibrio.