EL PJ FRENTE A LA ACTUALIZACIÓN DOCTRINARIA Y LA RENOVACIÓN DIRIGENCIAL
Albanese: ”Menem, después de Perón, ha sido el líder más importante”
El vicepresidente del Instituto de Planeamiento Estratégico y exsubsecretario durante la presidencia de Carlos Menem, entrevistado en La Otra Campana, remarcó que el exmandatario fue el conductor más importante del peronismo después de su fundador, destacó su capacidad de reunificar al partido tras la interna de 1988, y subrayó que hoy el Partido Justicialista atraviesa la crisis más profunda de su historia.
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E l periodista y vicepresidente del Instituto de Planeamiento Estratégico y cofundador del centro de reflexión para la acción política Segundo Centenario, Pascual Albanese, entrevistado por Gustavo Ojeda en La Otra Campana reflexionó sobre la figura del exmandatario, el contexto histórico de su gobierno, la evolución del peronismo y los desafíos actuales del Partido Justicialista a nivel nacional y en distintos distritos.
En el marco de un nuevo aniversario del fallecimiento del expresidente Carlos Saúl Menem, Albanese afirmó que “Menem, después de Perón, ha sido el personaje político, el líder político más importante del peronismo”, y señaló que esa centralidad se manifestó en su capacidad de conducción tras la interna partidaria de julio de 1988 frente a Antonio Cafiero.
El analista político recordó que Menem, entonces gobernador de La Rioja, enfrentó a la estructura mayoritaria del partido, respaldada por la mayoría de los gobernadores, y obtuvo la victoria incluso en la provincia de Buenos Aires.
Según explicó, uno de los rasgos distintivos de ese proceso fue la inmediata convocatoria a la unidad. “Al día siguiente de esa victoria, Menem convoca a quienes habían perdido la interna, se genera un nuevo proceso de reunificación política del peronismo, y de eso surge su gobierno”, indicó. Destacó que gran parte de la dirigencia identificada con el cafierismo integró luego la primera línea del gobierno nacional durante la década del noventa.
Albanese contextualizó además la asunción anticipada de Menem en julio de 1989, tras la renuncia anticipada del presidente Raúl Alfonsín en medio de una crisis hiperinflacionaria. Recordó que en junio de ese año la inflación mensual alcanzó el 200 por ciento y subrayó que ese escenario exigía una base política amplia para impulsar un programa de estabilización y reformas estructurales. En ese sentido, sostuvo que la capacidad de diálogo con sectores de la oposición permitió que se configurara “un gobierno de diálogo y de unidad nacional, y no un gobierno de confrontación permanente”.
Pacificación nacional y reforma constitucional
Al referirse a las decisiones vinculadas a la etapa posterior a la dictadura, Albanese señaló que Menem fue “probablemente el dirigente peronista que más tiempo estuvo preso durante la dictadura militar” y que, ya como presidente, impulsó los indultos como parte de una política de pacificación. Indicó que esa medida “involucró a todos los participantes de aquella sangrienta guerra que padeció la Argentina en la década del 70”, incluyendo tanto a militares como a integrantes de organizaciones armadas.
Albanese evocó la relación entre Menem y Alfonsín y el denominado Pacto de Olivos, que dio lugar a la reforma constitucional de 1994, y remarcó que esa reforma constituyó “la primera constitución nacional que contó verdaderamente con el consenso político del conjunto del espectro nacional”, al haber sido producto de un acuerdo entre las principales fuerzas y refrendada por convencionales elegidos en comicios libres.
Comparando antecedentes históricos, explicó que la Constitución de 1853 respondió a la lógica de vencedores y vencidos, que la de 1949 fue resistida por la oposición, y que la restauración de 1956 fue impuesta por un gobierno militar. En contraste, sostuvo que la reforma de 1994 representó un momento de acuerdo amplio en la vida institucional argentina.
Desafíos del PJ
Consultado sobre la situación actual del Partido Justicialista, Albanese sostuvo que el peronismo “atraviesa probablemente la crisis más profunda y tremenda de toda su historia política de 80 años”. Consideró que parte de las razones que explican la llegada de Javier Milei a la Presidencia se vinculan con el “fracaso de los gobiernos que lo precedieron”, y que el PJ tiene una responsabilidad ineludible en ese proceso.
En ese sentido, afirmó que el peronismo necesita “encarar una profunda actualización político-doctrinaria y también una profunda renovación dirigencial”, comparable a la que se produjo tras la derrota electoral de 1983, cuando dirigentes como Menem, Cafiero, Grosso y De la Sota impulsaron una reorganización que culminó con el triunfo de 1989. Indicó que actualmente no se vislumbra un liderazgo que encarne con claridad ese proceso.
También advirtió sobre la fragmentación partidaria y la migración de dirigentes hacia expresiones provinciales o alianzas por fuera de la estructura formal del PJ. Mencionó casos de gobernadores y referentes que, con origen peronista, accedieron al poder sin el sello partidario, lo que, a su juicio, complejiza la recomposición política.
Finalmente, evocó el 24 de febrero de 1946 y la figura de Hortensio Quijano como compañero de fórmula de Juan Domingo Perón, y recordó que “el peronismo no existía el 16 de octubre del 45. Nace el 17 de octubre, y cinco meses después gana la elección presidencial”. Citó además un titular del diario Crítica del 11 de octubre de 1945 que afirmaba: “Perón ha dejado de ser un problema para el país”, para subrayar que los anuncios sobre la desaparición del peronismo han sido recurrentes desde antes de su nacimiento.
Nuevo orden internacional
En materia internacional, Albanese sostuvo que Menem inaugura un viraje internacional de primer nivel que restablece una relación de alianza estratégica entre la Argentina y Estados Unidos». Ubicó esa decisión en el contexto del fin de la Guerra Fría, la caída del Muro de Berlín en 1989 y la disolución de la Unión Soviética en 1991, que configuraron un escenario unipolar con Estados Unidos como única superpotencia.
Precisó que la relación se desarrolló con administraciones de distinto signo político, tanto con George Bush como con Bill Clinton, y que no se trató de un vínculo partidario sino de una estrategia de Estado. Al mismo tiempo, recordó que durante esa década se consolidó el Mercosur a partir del Tratado de Asunción, fortaleciendo la relación con Brasil y dando origen a un bloque económico regional.
Albanese subrayó que ese proceso de adecuación internacional se realizó “sin confrontaciones, sino buscando establecer vínculos en la medida de lo posible con todos los países del mundo”. Señaló además que el contexto de entonces difería del actual, en tanto China no ocupaba aún el lugar central que posee hoy en el sistema internacional.