Retorno Progresivo
Barón Biza: 18 años después, el interruptor se vuelve a encender
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Entre el legado de sus integrantes en la gestión cultural y la madurez de un sonido que nunca dejó de mutar, Barón Biza regresa a los escenarios para demostrar que la amistad es la única fuerza capaz de ganarle al tiempo. No lo hacen desde la simple nostalgia, sino desde la madurez de músicos que han visto mutar la ciudad y su sonido. Formosa vuelve a sintonizar esa frecuencia ecléctica que rinde homenaje indirecto a la excentricidad de su nombre y directa a la potencia del rock alternativo. Será hoy 13 de marzo, en Sótano Cultural, a las 23 horas. Las entradas anticipadas las conseguís en Punto Norte.
Nacida en el calor del verano de 2008, la banda no solo dejó un disco grabado en los míticos estudios Del Parral de Buenos Aires, sino que desperdigó semillas que luego florecerían en proyectos fundamentales como Pulsar Lich. Hoy, en 2026, el interruptor se vuelve a encender. No es un ejercicio de nostalgia vacía, sino el reencuentro de cuatro amigos -Gastón Benítez, Iván Develluk, José Busso y Andrés Caamaño- que decidieron que sus caminos, tras bifurcarse por años, debían volver a cruzarse sobre un escenario. “La realidad indica que de todo lo que se hizo brotaron semillas, y la evolución nos llevó a encontrar nuevos sonidos. Cada proyecto en el que participamos por separado nos dieron herramientas y motivaciones para encarar una nueva etapa cuidando el legado”, dice Gastón.
Si algo caracterizó siempre a Barón Biza fue su alergia a las etiquetas. En su ADN conviven la potencia de Led Zeppelin, la precisión matemática de Tool y la sensibilidad poética de Spinetta. Sin embargo, la banda asegura que esta vuelta no es para repetir fórmulas, sino para “patear el tablero”. “Miramos al caos desde afuera y le damos forma, tratando de que sea una estética para nosotros”, explica Gastón, sobre el proceso actual. Esa búsqueda, que en los inicios parecía ecléctica y urgente, hoy se asienta en la templanza. La experimentación ya no es un desorden, sino una herramienta de precisión.
En estos años de silencio discográfico, los integrantes de Barón Biza no se quedaron quietos. Se convirtieron en piezas clave de la gestión cultural y la producción en Formosa. Ese “saber cómo se hace” un show desde atrás les otorga hoy una ventaja estratégica: “Nos ayuda a resolver con más calma los inciertos desafíos del circuito. Tenemos una visión más amplia y eso nos ayuda a preparar un show más profesional”. Esa profesionalización se traduce en un respeto sagrado por la obra completa. En tiempos donde el algoritmo de Spotify impone la tiranía del single efímero, Barón Biza se planta: para ellos, el relato de lo que quieren transmitir sigue siendo fundamental. La ansiedad del mercado no negocia con su forma de trabajar.
El show
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El show de hoy promete ser un viaje emocional. Habrá espacio para el repaso potente de aquel disco de 2011, pero también para presentar canciones que quedaron guardadas en el tintero y nuevas composiciones que marcan el inicio de una nueva era. Será, en definitiva, una dosis de rock alternativo progresivo con la firma de una banda que entiende que el rock de Formosa está a salvo, tanto en su “vieja guardia” como en las nuevas joyas que siguen apareciendo. Cuando se les pide que definan a Barón Biza en una sola palabra, no eligen “distorsión”, “prog” ni “escena”. Dicen, simplemente, “Amistad”. Y es ahí, en ese vínculo humano, donde reside la verdadera potencia de su música.