Lo anunció durante la celebración de Pascua en la Catedral, en el día de su cumpleaños
Ciclo cumplido: El obispo monseñor Conejero presentará su renuncia ante el Papa
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Tras 29 años de labor pastoral, el obispo de Formosa presentó su dimisión ante el Papa al cumplir los 75 años de edad. Bajo las normas del Derecho Canónico, se inicia ahora un proceso de transición en la Diócesis a la espera de que el Vaticano designe a su sucesor.
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El domingo 5 de abril de 2026 marcará un antes y un después en la historia de la Iglesia formoseña. Monseñor José Vicente Conejero Gallego, quien ha guiado la Diócesis de Formosa durante 29 años, anunció formalmente su renuncia al cargo. La noticia, cargada de emotividad, fue compartida con los fieles durante las celebraciones de la Vigilia Pascual y la Misa de Resurrección en la Iglesia Catedral, en el día de su cumpleaños.
“Hace unos días todos se despiden y me preguntan si me quedo o me voy a España. Es cierto que según el derecho canónico, al cumplir los 75 años, el obispo debe de presentar por escrito la renuncia al Santo Padre, como obispo titular”, dijo en la homilía y agregó que ya tiene escrita la carta de renuncia. “El lunes voy a despachar por el correo la carta al Santo Padre -indicó- vía nunciatura apostólica. Uno presenta al Papa la renuncia, y después él, con sus colaboradores, pues verá si permanezco un tiempito más o si me mando a mudar”.
La decisión de monseñor Conejero no responde a motivos de salud o conflictos, sino al estricto cumplimiento del Derecho Canónico. Según lo establece el Canon 401, parágrafo 1, todos los obispos diocesanos deben presentar su renuncia al Sumo Pontífice al cumplir los 75 años de edad.
Nacido en Valencia, España, el 5 de abril de 1951, el prelado alcanzó dicho límite cronológico, procediendo de inmediato a enviar la misiva correspondiente a la Nunciatura Apostólica para que sea elevada al Papa Francisco. Fue ordenado sacerdote en 1975.
Es fundamental destacar que la renuncia no implica el cese inmediato de sus funciones. A partir de ahora, se abre un período de transición regulado por el Vaticano. El Papa debe evaluar la renuncia y decidir el momento oportuno para aceptarla. Mientras se designa a un sucesor, Conejero podría permanecer al frente de la Diócesis como obispo dimisionario o bajo la figura que la Santa Sede disponga (generalmente nunc pro tunc, que significa ahora para después).
Futuro sucesor
La Nunciatura iniciará el proceso de selección para el nuevo pastor de Formosa, un trámite que puede extenderse por varios meses. Una vez que el relevo se concrete, Conejero pasará a ser Obispo Emérito.
En el marco de estos cambios, el padre Miguel Rojas ha sido designado recientemente como nuevo vicario de la Diócesis de Formosa.
Tres décadas de pastorado
Monseñor Conejero asumió como obispo coadjutor de Formosa en 1997 y como titular en 1998. Su extenso ministerio se caracterizó por una identidad misionera, la defensa de la justicia social, la cercanía con los sectores más humildes y un respeto por la cultura y el idioma guaraní de la región.
“Damos gracias al Señor porque su misericordia es eterna”, expresó el Obispo en su homilía dominical, reflejando el espíritu de gratitud con el que encara esta nueva etapa de su vida consagrada.
La comunidad católica de Formosa inicia ahora un tiempo de oración y espera, agradeciendo el legado de quien fuera su guía espiritual durante casi tres décadas.
“La última palabra no la tiene el mal ni la violencia, sino el amor”
En una Catedral colmada para la misa de las 8 horas, el obispo de Formosa, monseñor José Vicente Conejero Gallego, presidió la celebración del Domingo de Pascua de Resurrección. Con un tono vibrante, invitó a la comunidad a renovar la fe en el misterio central del cristianismo: el triunfo de la vida sobre la muerte.
Durante su homilía, Conejero recordó que la alegría pascual nace de una certeza espiritual: “El Espíritu Santo nos concede la gracia de creer que Jesús verdaderamente ha resucitado y, por tanto, ha vencido al mal, al pecado y a la muerte, que son los verdaderos enemigos del hombre”.
Haciendo un recorrido por la Vigilia Pascual, remarcó la importancia de seguir a Cristo como la “Luz del Mundo” y destacó el testimonio de los apóstoles y las mujeres en el sepulcro. “Las mujeres siempre se anticipan, tienen una intuición mayor; movida por el amor, María Magdalena fue derechita al sepulcro y se encontró con la sorpresa de la piedra removida”, relató con cercanía.
Uno de los momentos más reflexivos de la homilía fue cuando Conejero vinculó la fe con la cultura local y la fugacidad de la vida. Citando la carta a los Colosenses, exhortó a los presentes a poner la mente y el corazón en los bienes del cielo: “Las cosas de este mundo son pasajeras. Como decimos aquí en guaraní: Amóntema, todo pasa. Pasan los años y la vida en este tiempo de peregrinación, pero estamos llamados a vivir por toda la eternidad junto al Señor”.
Para Conejero, la resurrección no es un evento del pasado, sino un motor para el presente. Ante la pregunta a la asamblea sobre si creían en Cristo resucitado, el “sí” unánime de los fieles fue el pie para su conclusión: “Si creemos, esto nos llena de alegría porque la última palabra no la tiene el mal, ni las tinieblas, ni el pecado, ni la violencia. La última palabra es el amor”.
“Procuremos, como Él, pasar por este mundo haciendo el bien”, concluyó monseñor Conejero, encomendando a la Iglesia de Formosa a la protección de María, Madre de Jesús, para caminar hacia la Pascua Eterna.
Nuevo vicario general de la Diócesis
La Diócesis de Formosa vive un momento de renovación en su organización interna y más ahora con el anuncio del obispo José Conejero Gallego, quien mediante decreto episcopal firmado el 25 de marzo del corriente año, en el marco de la solemnidad de la Anunciación del Señor, nombró al presbítero Miguel Ángel Rojas como nuevo vicario general. El decreto marca el inicio de una nueva etapa en la vida institucional de la Iglesia formoseña.
La designación tiene especial importancia dentro de la estructura eclesial, ya que el vicario general es el principal colaborador del obispo en el gobierno diocesano.
Según el Derecho Canónico, se trata de la figura que actúa con autoridad delegada en la administración pastoral y en la toma de decisiones cotidianas, constituyéndose en un vínculo directo entre el obispo y las distintas realidades parroquiales.
En el decreto, monseñor Conejero Gallego fundamentó su decisión en las condiciones personales y pastorales del padre Rojas, al destacar su idoneidad para asumir una responsabilidad clave en la vida diocesana.
“Nombro al presbítero Miguel Ángel Rojas como vicario general, delegando en él las facultades propias de su oficio para el servicio de nuestra comunidad”, expresa el documento oficial.
Junto con este nombramiento, el Obispo dispuso la conformación del Colegio de Consultores, órgano que cumple una función esencial en el asesoramiento y acompañamiento en cuestiones de gobierno y administración de bienes eclesiásticos. Este cuerpo estará integrado, además del nuevo vicario general, por los presbíteros Mario Franco, Raúl Araujo, José Gamarra, Néstor Mongelós, Nicolás Pujol y Alberto Moscarda.