PELIGROSA TENDENCIA
Crece en Formosa la difusión no consentida de imágenes íntimas en entornos digitales
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La especialista Verónica López Uriburu advirtió sobre los peligros de compartir material sensible en entornos digitales. La práctica, que escala en grupos de mensajería, constituye una grave forma de violencia digital y conlleva severas consecuencias penales.
El ecosistema digital en Formosa enfrenta un desafío creciente. En los últimos tiempos, se ha detectado una peligrosa tendencia: la viralización de fotografías íntimas en grupos cerrados de Telegram y WhatsApp sin el consentimiento de los protagonistas. Ante este escenario, la abogada Verónica López Uriburu, especialista en ciberdelitos y estafas digitales, lanzó una advertencia urgente sobre los riesgos que implica el intercambio de material personal en redes sociales.
En el programa Formosa mi ciudad (FM Espacios 92.5), la experta puso el foco en la falsa percepción de seguridad que brindan los ámbitos de confianza: “Muchas personas desconocen el alcance real que puede tener una fotografía una vez que circula en internet, incluso cuando se envió originalmente dentro de una relación de pareja”.
López Uriburu fue contundente al subrayar que la difusión sin autorización no es solo una falta ética, sino una conducta punible: “Lo grave es compartir la imagen de alguien que no dio autorización. Esa conducta puede derivar en denuncias civiles y penales, además de constituir una forma de violencia digital”.
Si bien en Argentina la denominada pornovenganza carece de una figura penal autónoma específica, la especialista aclaró que este accionar es pasible de ser sancionado bajo otros marcos legales existentes: amenazas y coacción; extorsión; violación de la privacidad; y afectación al honor de la víctima.
Este tipo de conductas suele tener como finalidad la humillación o el chantaje, cobrando mayor frecuencia tras rupturas sentimentales. Sin embargo, López Uriburu advirtió que la gravedad se multiplica exponencialmente cuando los involucrados son niños o adolescentes. En estos casos, el almacenamiento o la difusión del material se encuadra como un delito vinculado al abuso sexual infantil, contemplando penas severas en la legislación nacional.
Ante la viralización de contenidos, el tiempo es el factor más crítico. La abogada destacó la importancia de la Ley Olimpia, que otorga herramientas fundamentales para solicitar medidas de protección y lograr el retiro urgente de los contenidos de las plataformas digitales.
Las recomendaciones para las víctimas son:
-Actuar con celeridad: no permitir que el material se replique.
-Preservar evidencia: capturas de pantalla, URL de los grupos o perfiles, y cualquier dato que identifique a los responsables.
-Asesoramiento legal: comenzar de inmediato las acciones judiciales correspondientes.
Uno de los puntos más relevantes de la advertencia es la responsabilidad de quienes reenvían el material. López Uriburu enfatizó que el anonimato en internet es relativo y que las áreas especializadas en cibercrimen cuentan con la tecnología necesaria para rastrear y responsabilizar a quienes participan en la cadena de difusión.
“La tecnología permite que una imagen se replique de manera masiva en cuestión de minutos. Por eso es fundamental actuar cuanto antes y denunciar”, insistió, y finalmente hizo un llamado a la empatía y a la reflexión sobre el uso de la tecnología: “Hoy puede ser otra persona la víctima, pero mañana puede ser una hija, una hermana o cualquier integrante de nuestra familia. La empatía y la responsabilidad también deben existir en el mundo digital”.