Desafíos y futuro del inglés en Argentina: Usar el idioma con un propósito real
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La referente del British Council en Argentina reflexiona sobre la expansión del acceso al inglés desde edades tempranas, el trabajo en red y las iniciativas clave para potenciar la enseñanza en todo el país.
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—¿Podría presentarse y contarnos brevemente quién es Mariela Masuyama y cómo ha sido su trayectoria profesional hasta llegar a su actual rol en el British Council Argentina?
…Mi historia con el inglés empezó cuando era chica, tomando clases con una profesora de mi barrio, de la que tengo los mejores recuerdos. Creo que ahí nació mi pasión por el idioma y mi admiración por el trabajo docente.
Comencé mi carrera mientras estudiaba el profesorado y, más adelante, ingresé a la Asociación Argentina de Cultura Inglesa, donde pasé diez años fundamentales para mi desarrollo profesional.
Otra experiencia que me marcó fue Ceibal en Inglés, en Uruguay, donde participé desde la etapa piloto. La enseñanza remota me permitió explorar cómo la tecnología puede ampliar el acceso a oportunidades educativas. Paralelamente, profundizaba mi experiencia como formadora en el nivel terciario.
Después de vivir dos años en Irlanda, regresé a Argentina y me incorporé al British Council. Comencé trabajando en calidad para el programa Ceibal, luego lideré el desarrollo profesional docente y, más adelante, asumí mi rol actual como Head of English and School Education en Argentina.
Hoy disfruto especialmente trabajar con docentes, instituciones y autoridades educativas para generar más oportunidades de aprendizaje y desarrollo profesional. De alguna manera, sigo conectada con aquello que me inspiró desde chica: el impacto que puede tener un docente cuando despierta la curiosidad y las ganas de aprender.
—Desde su experiencia, ¿cómo ha evolucionado la enseñanza del inglés en Argentina en los últimos años y cuáles considera que son hoy los principales desafíos para docentes e instituciones?
—Creo que la enseñanza del inglés ha cambiado muchísimo en los últimos años. Si tuviera que destacar una transformación, diría que hoy hay muchos más niños, niñas y adolescentes aprendiendo inglés en el sistema educativo argentino y, en muchas jurisdicciones, desde edades más tempranas. Esto representa un avance muy importante en términos de acceso y oportunidades. Al mismo tiempo, la realidad sigue siendo muy diversa según la provincia y el contexto educativo.
Eso es algo que vimos reflejado tanto en el estudio Desafíos sobre la enseñanza del Inglés en Argentina, que elaboramos desde el British Council, como en el análisis situacional desarrollado en colaboración con la Secretaría de Educación y referentes técnicos de todo el país. Hay avances importantes, pero también la necesidad de seguir fortaleciendo la cobertura, la calidad y la equidad de la enseñanza del inglés.
Esta ampliación del acceso también ha hecho que las aulas sean cada vez más diversas. Los docentes trabajamos con estudiantes con trayectorias, intereses, experiencias previas y necesidades muy diferentes. Y al mismo tiempo, vemos una evolución en los enfoques de enseñanza: hoy hay una preocupación mucho mayor por ayudar a los estudiantes a usar el inglés con un propósito real, para interactuar, expresarse, aprender y conectarse con otras personas y culturas.
A esto se suma el impacto de la tecnología y, más recientemente, de la inteligencia artificial. Estas herramientas ofrecen oportunidades extraordinarias, pero también nos desafían a desarrollar en los estudiantes pensamiento crítico, criterio y autonomía.
El desafío va mucho más allá de enseñar inglés: es preparar a los estudiantes para desenvolverse en un mundo cada vez más interconectado y cambiante. Para lograrlo necesitamos seguir acompañando a los docentes, especialmente frente a la creciente escasez de docentes de inglés calificados en distintas regiones del país. Por más cambios tecnológicos o metodológicos que tengamos, son los docentes quienes hacen posible que esas transformaciones lleguen realmente a las aulas.
—¿Qué oportunidades, recursos o iniciativas ofrece actualmente el British Council para acompañar la formación continua y el desarrollo profesional de los docentes de inglés en Argentina?
—Una de las cosas que más me inspira de trabajar en el British Council es la posibilidad de acompañar a los docentes en distintas etapas de su recorrido profesional. Los docentes de inglés en Argentina tienen una enorme vocación por seguir aprendiendo y actualizándose, por lo que creemos que la formación continua debe ser relevante, accesible y estar conectada con lo que realmente sucede en las aulas.
Entre nuestras principales propuestas se encuentra TeachingEnglish, una plataforma global de recursos gratuitos que ofrece cursos, webinars, materiales para el aula, publicaciones e investigaciones para docentes de inglés.
Además, trabajamos en colaboración con ministerios y autoridades educativas de todo el país para implementar iniciativas que respondan a las prioridades y necesidades de cada contexto. Este año, por ejemplo, colaboramos con la Secretaría de Educación de la Nación en propuestas de desarrollo profesional para docentes de inglés a través del INFoD y en la organización del Primer Congreso Nacional de Enseñanza del Inglés.
Pero si tuviera que destacar algo diría que buscamos crear oportunidades para que los docentes aprendan unos de otros. A lo largo de mi trayectoria he comprobado que gran parte del crecimiento profesional ocurre cuando los educadores comparten experiencias, reflexionan sobre su práctica y construyen redes de colaboración. Por eso, más que ofrecer respuestas, nos interesa generar espacios de intercambio, reflexión y aprendizaje compartido.