Desalojo judicial de tres comedores del mercadito
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La medida alcanza a Doña Rosa, Oski y La Familia, ubicados sobre San Martín. El procurador municipal Fernando Rigotti aseguró que acumulaban infracciones y no cumplían las condiciones exigidas para funcionar. La Municipalidad construirá una paseo gastronómico.
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Un importante operativo policial sorprendió este martes por la mañana a quienes circulaban por la zona del mercadito de la ciudad de Formosa. La Justicia dispuso la clausura de tres tradicionales comedores ubicados sobre la calle San Martín, entre Brandsen e Yrigoyen, además del secuestro de bienes, luego de una presentación realizada por la Municipalidad.
El procurador municipal, Fernando Rigotti, explicó en declaraciones a Algo está pasando, por VLU FM 88.5, que la medida alcanza a los comedores Doña Rosa, Oski y La Familia, establecimientos que funcionan desde hace años en ese sector de la ciudad.
Según explicó el funcionario, el Municipio recurrió a la Justicia mediante una acción preventiva de daño después de numerosas inspecciones, actas, infracciones, clausuras y sanciones que no habrían sido cumplidas por los responsables de los establecimientos.
“Desde siempre nunca tuvieron, acordes a las normas para estar habilitados para funcionar como comedores”, sostuvo Rigotti, quien señaló especialmente incumplimientos relacionados con normas bromatológicas, de salubridad e higiene necesarias para obtener una habilitación gastronómica.
El procurador indicó que las actuaciones municipales eran remitidas al Juzgado de Faltas, donde se aplicaban las correspondientes sanciones y multas. Sin embargo, ante la continuidad de las irregularidades, el Ejecutivo Municipal decidió recurrir a la Justicia Ordinaria para evitar un eventual riesgo para quienes concurren a esos lugares.
“No queremos dejar sin trabajo a nadie, ni queremos ir clausurando locales gastronómicos. Es prevenir algún daño”, afirmó Rigotti. En ese sentido, insistió en que la decisión no surgió de manera repentina: el expediente judicial lleva entre cuatro y cinco meses, mientras que los inconvenientes con esos establecimientos se arrastraban desde hacía años.