Desde el Norte y con dos formoseños, una propuesta con IA para transformar la Justicia
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Dos formoseños y dos tucumanos desarrollaron Mi Proceso, una herramienta que permite a las víctimas seguir en tiempo real el estado de sus causas judiciales, comprender cada etapa en un lenguaje sencillo y recibir notificaciones automáticas. El proyecto fue seleccionado entre los 5 mejores del Hackathon Norte Potencia 2026.
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¿Qué pasaría si seguir una causa judicial fuera tan sencillo como rastrear una compra por internet? Esa fue la pregunta que dio origen a Mi Proceso, una plataforma desarrollada por dos jóvenes formoseños y dos tucumanos que combina inteligencia artificial, acceso a la información y diseño centrado en las personas para reducir una de las mayores dificultades que enfrentan las víctimas de delitos: la incertidumbre.
La iniciativa nació durante el Hackathon Norte Potencia 2026, organizado por Potencia Argentina, donde equipos de Formosa, Salta y Tucumán trabajaron durante varios días en propuestas para modernizar distintos ámbitos del Estado. Entre 17 proyectos presentados, Mi Proceso fue seleccionado entre los 5 mejores, destacándose por su potencial para mejorar el acceso a la Justicia mediante el uso de tecnología.
El desarrollo reúne perfiles muy distintos que confluyeron en una misma idea.
Los formoseños Héctor Adrián Argañaraz Gamarra, fundador de Fusa Labs y desarrollador de software, fue el responsable de la arquitectura tecnológica del prototipo, y Santiago Matías Sent, también desarrollador de software y funcionario público, aportó su experiencia en administración estatal.
Los acompañan los tucumanos Ana Sofía Rubino, activista y sobreviviente de abuso sexual intrafamiliar, cuya experiencia personal permitió identificar las dificultades que enfrentan las víctimas durante un proceso judicial, y el abogado José Agustín Olmedo, funcionario de la Municipalidad de Formosa que aportó el conocimiento jurídico necesario para garantizar la viabilidad institucional de la propuesta. “La tecnología ya existe; el desafío era ponerla al servicio de las personas”, sintetizan los impulsores del proyecto.
El problema es el acceso
La propuesta parte de una realidad preocupante. Según el diagnóstico presentado por el equipo, 8 de cada 10 ciudadanos no saben cómo seguir una causa judicial y 6 de cada 10 víctimas desconocen en qué etapa se encuentra su expediente.
La información está disponible dentro de los sistemas judiciales, pero suele presentarse con un lenguaje técnico, fragmentado y poco accesible para quienes más la necesitan.
A partir de ese diagnóstico, el equipo diseñó un software que funcionaría como complemento de las plataformas oficiales de los poderes judiciales, sin modificar los procesos internos ni intervenir en las decisiones de jueces o fiscales.
Mi Proceso no busca acelerar los tiempos de la Justicia. Su objetivo es que las víctimas puedan comprender qué está ocurriendo en su expediente sin tener que llamar reiteradamente a tribunales, trasladarse hasta una dependencia judicial o revivir una y otra vez los hechos que dieron origen a la causa.
El software fue desarrollado utilizando tecnologías abiertas como Next.js, TypeScript y Tailwind CSS, lo que permitió construir un prototipo completamente funcional en apenas unos días de trabajo.
Tras su destacada participación en el Hackathon Norte Potencia 2026, el equipo comenzó a gestionar reuniones con representantes del Poder Judicial de Tucumán para explorar la posibilidad de incorporar la herramienta como complemento de los sistemas ya existentes.
Lejos de reemplazar el trabajo de jueces, fiscales o funcionarios judiciales, Mi Proceso propone acercar la Justicia a quienes más la necesitan, utilizando la inteligencia artificial para hacer más comprensibles los procesos, reducir la incertidumbre y garantizar un acceso más humano a la información.
En un contexto donde la transformación digital del estado suele avanzar lentamente, la iniciativa demuestra que muchas veces las ideas más innovadoras nacen lejos de los grandes centros tecnológicos. En este caso, desde el Norte argentino, cuatro jóvenes apostaron a que la tecnología no solo puede agilizar trámites, sino también contribuir a una Justicia más cercana, transparente y centrada en las personas.
Tecnología para evitar la revictimización
El origen del proyecto está estrechamente vinculado a una historia real. Durante el hackathon, el equipo tomó como caso de estudio la experiencia de una mujer tucumana que atravesó un largo proceso judicial por una situación de violencia y que debía volver a contar reiteradamente su historia cada vez que buscaba información sobre su expediente.
Ese recorrido permitió identificar que muchas veces la falta de información no solo genera ansiedad, sino también una nueva forma de revictimización. Por eso, la plataforma propone invertir la lógica habitual del sistema.
En lugar de que la víctima deba perseguir permanentemente el expediente para saber qué ocurre, es el propio expediente el que mantiene informada a la persona mediante avisos automáticos y explicaciones accesibles.
La propuesta también contempla mecanismos de seguridad para resguardar la información sensible.
El acceso se realizaría mediante validación documental y biométrica (KYC), permitiendo verificar la identidad del usuario y garantizar que únicamente las personas autorizadas puedan consultar los datos de una causa judicial.
Tres herramientas en una sola plataforma
El prototipo incorpora tres funciones principales. La primera es una línea de tiempo interactiva, donde cada movimiento del expediente aparece ordenado cronológicamente y explicado en lenguaje claro. El usuario puede conocer qué organismo intervino, qué resolución se dictó y cuál es el estado actual de la causa sin necesidad de interpretar tecnicismos jurídicos.
La segunda herramienta incorpora notificaciones automáticas y sincronización con calendarios digitales, de modo que audiencias, citaciones y vencimientos lleguen directamente al correo electrónico o al teléfono celular del usuario.
La tercera es el componente innovador: un asistente conversacional basado en inteligencia artificial, entrenado con el Código Procesal Penal, la Ley Nacional de Derechos de las Víctimas y la información específica de cada expediente. Así, una persona puede preguntar, por ejemplo, qué significa una resolución judicial, cuándo será la próxima audiencia o cuál es el estado de su causa, recibiendo respuestas claras y comprensibles.