Festival Fresquete: dos jornadas para volver a jugar con la imaginación en La Mandinga
:format(webp):quality(40)/https://diarioformosa.eleco.com.ar/media/2026/07/08_7.webp)
Con espectáculos a la gorra, juegos en el patio y artistas de la región, la sexta edición del encuentro autogestivo invita a apagar las pantallas y habitar el ritual del teatro en vivo en el corazón del barrio Fleming.
Las vacaciones de invierno vuelven a encontrar su parada obligada en la agenda cultural formoseña. El Centro Cultural Independiente La Mandinga abre nuevamente sus puertas para celebrar una nueva edición del Festival Fresquete, un encuentro pensado especialmente para las infancias y las familias que, desde hace seis años, convierte al barrio Fleming en un escenario donde el teatro, el circo, la música, los títeres y los cuentos toman el control absoluto de la escena.
La sexta edición de este clásico invernal se desplegará el sábado 11 y domingo 12 de julio, de 17 a 20 horas, con una grilla que reunirá a artistas de Formosa y del Chaco en una propuesta que combina espectáculos en sala, juegos al aire libre y actividades participativas para disfrutar en comunidad.
Recibí las noticias en tu email
El arte como derecho: la mística de la gorra
Más que un festival, Fresquete es una resistencia poética para recuperar el encuentro genuino. En tiempos donde las pantallas fagocitan gran parte del ocio cotidiano, esta propuesta apuesta a generar un espacio donde niñas y niños puedan sorprenderse, emocionarse y conmoverse con la experiencia artística en vivo, descubriendo otras formas de jugar, imaginar y compartir de cerca.
Organizado de manera autogestiva y colaborativa, el festival nació con un objetivo claro: garantizar el acceso de las infancias a espectáculos de calidad, entendiendo el arte como un derecho y no como un privilegio. Por eso, desde sus comienzos mantiene una modalidad que ya forma parte de su identidad: todas las funciones son a la gorra, permitiendo que cada familia aporte una colaboración voluntaria al finalizar cada espectáculo, de acuerdo con sus posibilidades.
Esta decisión política y cultural busca derribar los muros económicos que muchas veces restringen el acceso a los bienes artísticos, fortaleciendo un entramado comunitario que sostiene el proyecto gracias al compromiso colectivo entre hacedores, organizadores y espectadores.
Habitar el patio: el juego como territorio
El escenario es apenas una parte de la experiencia total. Mientras transcurre cada jornada, el patio de La Mandinga se transformará en un gran territorio de juego y creación libre, con islas de dibujo, lecturas de cuentos, propuestas lúdicas y rincones recreativos que invitarán a habitar el espacio antes, durante y después de cada función. El norte es claro: que la salida no sea el mero hecho pasivo de asistir a un espectáculo, sino compartir una tarde entera donde grandes y chicos puedan cruzarse, conversar y habitar el juego.
Como ya es tradición en el centro cultural, quienes asistan podrán llevar su equipo de mate o la merienda para compartir en el patio, aunque también estará activa la cantina La Colombina con opciones gastronómicas y cosas ricas para acompañar la jornada.
El Festival Fresquete también reafirma una mirada regional sobre la producción cultural, convocando elencos del Nordeste argentino y fortaleciendo los vínculos entre artistas independientes que sostienen, desde hace años, circuitos alternativos de creación y circulación de espectáculos para las infancias.
Detrás de cada edición hay un enorme trabajo colectivo y una red de personas que hace posible que esta iniciativa continúe creciendo. Por eso, además de participar de las funciones, quienes deseen colaborar con el festival pueden realizar donaciones o conocer más sobre la programación a través de las redes sociales de La Mandinga, en Facebook e Instagram, @lamandingacentrocultural.
Al fin y al cabo, el mejor plan para este invierno sigue siendo el mismo: apagar los dispositivos por un rato, dejar que la imaginación haga su trabajo y volver a descubrir la magia colectiva e irrepetible de un aplauso en vivo.