Formosa sigue entre las provincias que menos recursos nacionales recibe por habitante
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La consultora Politké advirtió sobre una caída de la coparticipación, el aumento récord de la morosidad de las familias, la fragilidad de la construcción y una creciente salida de divisas del sistema financiero.
La provincia de Formosa continúa ubicándose entre las jurisdicciones que menos recursos nacionales reciben por habitante, de acuerdo con un informe elaborado por la consultora Politiké a partir de datos oficiales del sitio Presupuesto Abierto de Argentina y de las estimaciones poblacionales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
El estudio revela que, mientras la Ciudad Autónoma de Buenos Aires encabeza el ranking de recursos nacionales percibidos por habitante, Formosa permanece entre las provincias con menor nivel de transferencias, reflejando las persistentes asimetrías en la distribución de fondos públicos.
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Fuerte caída de la coparticipación
El informe también pone el foco en el comportamiento de las transferencias automáticas por Coparticipación Federal de Impuestos (CFI), que durante junio registraron una caída real en todas las provincias del país respecto del mismo mes del año anterior.
Según Politiké, las disminuciones oscilaron entre el 7,7% y el 10,5%, producto de la desaceleración de la recaudación de los principales tributos coparticipables, especialmente el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto a las Ganancias.
“La generalización de las caídas evidencia un fenómeno estructural que anticipa mayores restricciones financieras para las administraciones provinciales”, señalaron desde la consultora.
En ese contexto, remarcaron que Formosa fue la provincia más perjudicada del país, al registrar una retracción real del 10,5% en los recursos provenientes de la coparticipación federal.
Récord de morosidad en las familias
El relevamiento también advierte sobre el creciente deterioro de la economía doméstica. Tomando datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Politiké sostuvo que marzo marcó un nuevo récord histórico en la morosidad de los préstamos personales y mantuvo en niveles inéditos el incumplimiento en los pagos de tarjetas de crédito.
El índice de irregularidad de los préstamos personales alcanzó el 14,8%, mientras que la mora en tarjetas de crédito llegó al 11,2%, igualando el máximo histórico registrado el mes anterior.
“El endeudamiento dejó de ser una herramienta para financiar el consumo y pasó a convertirse en un mecanismo de supervivencia para cubrir gastos esenciales como alimentos y servicios”, señalaron.
El informe agrega que un hogar promedio mantiene deudas equivalentes a más del 130% de un salario mensual, el nivel más elevado desde la pandemia, en un contexto marcado por altas tasas de interés, inflación persistente y pérdida del poder adquisitivo.
Para Politiké, el crecimiento sostenido de la morosidad durante los últimos 17 meses refleja un desajuste cada vez mayor entre los ingresos familiares y el costo del financiamiento.
Crece la salida de dólares
El documento también analiza la evolución de la formación de activos externos del sector privado no financiero. Desde la flexibilización parcial del mercado cambiario implementada en abril de 2025, más de 43.700 millones de dólares salieron del sistema financiero mediante operaciones de atesoramiento realizadas por personas físicas.
Solo durante mayo el saldo negativo alcanzó los 1.886 millones de dólares, un dato que, según Politiké, mantiene la presión sobre las reservas en un contexto en el que el país necesita divisas para afrontar compromisos de deuda.
Industria láctea
En el plano productivo, la consultora comparó la producción acumulada por habitante de la industria láctea durante los primeros treinta meses de la actual gestión presidencial con igual período del gobierno anterior.
El resultado muestra una marcada disminución en distintos productos elaborados por el sector, fenómeno que atribuye tanto a la caída del consumo interno como al ingreso de productos importados y a la pérdida de competitividad derivada de la apreciación del peso.
Para Politiké, esta evolución constituye un ejemplo del complejo escenario que atraviesan numerosas industrias nacionales.