TODO A FOJAS CERO
Fuerte revés del Gobierno: la ley bases vuelve a comisión
Así se resolvió al cabo de tres horas de debate en particular, que en realidad fueron poco más de dos. Luego de que el oficialismo viera caer casi por completo la reforma del Estado, comprendida en el artículo 5, luego de un cuarto intermedio el oficialismo decidió una medida drástica.
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Venía complicado el oficialismo luego de una serie de sucesivas derrotas en la votación de incisos del proyecto de ley de bases y puntos de partida para la libertad de los argentinos. Acababan de sufrir un fuerte revés en el tema de reforma del Estado, al punto tal que el jefe del bloque Hacemos Coalición Federal, Miguel Pichetto, se tomó la libertad de darle un nuevo consejo al bisoño oficialismo: “Le pedimos que tenga alguna cuota de flexibilidad… Les encanta seguir perdiendo; traten de ver cómo tratan de recibir algunas propuestas… y ganar… No hay que perder, hay que ganar”.
Se acababa de votar el artículo 5 referido a las facultades del Poder Ejecutivo respecto a la reforma administrativa y del inciso A al F, solo fue aprobado el B. Así las cosas, se pidió un cuarto intermedio de 15 minutos, para hablar con los jefes de bloques. Terminaron siendo 50 minutos.
A la vuelta, pidió la palabra el presidente del bloque oficialista, Oscar Zago, para pedir una moción para que “el asunto vuelva a comisión”. El asunto es nada menos que el proyecto completo. Todo a fojas cero.
A la reunión de los jefes de bloques con Martín Menem fueron los jefes de bloques dialoguistas. A esa reunión a puertas cerradas no se les permitió ingresar al titular del bloque UxP, Germán Martínez; ni a Myriam Bregman. Allí las autoridades del oficialismo anticiparon la decisión que terminarían anunciando casi una hora después.
“Hay compromisos de los diputados de gobernadores que no se cumplieron, como empezamos a ver eso, decidimos el pase a comisión”, anunciaría luego Oscar Zago, que explicó que el oficialismo buscará “empezar de nuevo lo más pronto posible” y “rearmar la estrategia de consensuar”.
En síntesis, vieron que no les daban los números y “no había compromiso”, un compromiso que antes había por parte de los dialoguistas.
Según pudo saber parlamentario.com, en las privatizaciones, el tema que debían debatir a continuación, no había acuerdo por el procedimiento y la lista de empresas a privatizar.
La intervención de los medios públicos no se puede ignorar como contexto en el marco de este debate. El tema cayó mal.
Por la mañana en el Gobierno creyeron haber resuelto una parte de los problemas, por lo menos lo del impuesto País. El ministro de Economía, Luis Caputo, tuvo un gesto al llamar al gobernador cordobés Martín Llaryora, prometiéndole que resolverían los pedidos de las provincias en el marco del Pacto Fiscal que convocarían próximamente. Si bien el cordobés insistía con el tema, se desinfló la posibilidad de votar unidos a UxP para forzar la coparticipación del impuesto País.
Así y todo, la realidad es que cuando se inició la sesión no había nada resuelto en la materia.
Ahora el Gobierno está enojado con los gobernadores. Quedó claro con el previsible tuit del presidente Javier Milei, que desde Medio Oriente mandó un mensaje poco conciliador: “La casta se puso en contra del cambio que los argentinos votamos en las urnas. Sabemos que no va a ser fácil cambiar un sistema donde los políticos se hicieron ricos a costa de los argentinos que se levantan todos los días a trabajar”, señaló.
Según el presidente del bloque oficialista de la Cámara, por la mañana “se había acordado todo en un zoom”. Cabe consignar que los diputados dialoguistas mantuvieron antes de la sesión una reunión por zoom con los gobernadores.
No alcanzó para garantizar que el Gobierno no saliera averiado de la sesión. Una sesión que había arrancado medianamente bien para el oficialismo, pero que más temprano que tarde se le complicó. Recordemos que el revés fuerte lo tuvo el oficialismo en el artículo 5.
Pero la realidad es que sucedió lo que los dialoguistas decían que ocurriría. Durante el fin de semana no habían tenido señales desde el Gobierno, y el lunes las fuentes consultadas coincidían en aclarar que irían al recinto sin acuerdos sobre los temas más ríspidos.
A modo de crítica, un diputado dialoguista advertía antes de iniciarse la sesión que “empezaron a negociar con los gobernadores recién hace dos horas”. El reproche se caía de maduro: “Tuvieron tres días para hacerlo y recién ahora tratan de acordar algo”, explicaba una fuente.
Los gobernadores de Juntos por el
Cambio le respondieron a Milei
Los diez mandatarios provinciales que integran la fuerza política aseguraron haber acompañado la ley que el gobierno considera una herramienta fundamental.
Los diez gobernadores que pertenecen a Juntos por el Cambio respondieron las críticas del presidente Javier Milei por el traspié que sufrió la ley ómnibus en el Congreso de la Nación este martes 6 de febrero. Los mandatarios provinciales fueron apuntados por el jefe de Estado y por todo el oficialismo por el regreso del proyecto a comisiones, en una sesión fallida.
“No corresponde que nos responsabilicen a todos por igual ni que nos falten el respeto aduciendo poca vocación de diálogo e incapacidad de nuestra parte, cuando en realidad trabajamos incansablemente para lograr los consensos necesarios para que se apruebe la ley bases”, dijeron los mandatarios.
El texto lleva la firma de Jorge Macri (CABA), Leandro Zdero (Chaco), Ignacio Torres (Chubut), Gustavo Valdés (Corrientes), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza), Marcelo Orrego (San Juan), Claudio Poggi (San Luis) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe).
La sesión que retomó el debate por la ley bases y puntos de partida para la libertad de los argentinos comenzó pasadas las 14. Durante la tarde registró avances, con la aprobación de los 6 primeros artículos, referidos a la declaración de emergencia y a las facultades delegadas al presidente Javier Milei.
Sin embargo, cuando aparecía en el horizonte el capítulo referido a la autorización de privatizaciones de empresas pertenecientes al Estado, la sesión pasó a un cuarto intermedio. Al regreso, el debate cayó.
Con ese resultado, el oficialismo hizo público su malestar, con su estilo: directo y apuntando en duros términos con quienes considera que trabaron la ley. Fue el propio presidente, Javier Milei, desde Israel donde se encuentra liderando una misión diplomática, quien responsabilizó a los gobernadores, a modo general, por los obstáculos en la aprobación de la ley en Diputados.
La cuenta de la red social X, Oficina del Presidente de la Nación, publicó: “Este martes, los gobernadores tomaron la decisión de destruir la ley bases y puntos para la libertad de los argentinos artículo por artículo, horas después de acordar acompañarla. Decidieron dar la espalda a los argentinos para proteger sus intereses e impedir que el Gobierno nacional cuente con las herramientas para resolver los problemas estructurales de la Argentina”, publicó el usuario que comunica información oficial del gobierno.
El presidente del bloque de La Libertad Avanza, Oscar Zago, por su parte, también había aludido a los gobernadores, a quienes acusó de no cumplir su palabra. “No nos sentimos traicionados pero creo que se equivocan”, afirmó al terminar la sesión.
Esa arremetida contra los mandatarios provinciales fue general, sin puntualizar en ninguna provincia ni dirigente en particular. El gobierno sostiene que la posición de los diputados obedece a una negociación que quieren obtener los jefes de Estado por recursos para las provincias. Esto es lo que, desde Juntos por el Cambio, los gobernadores negaron.
“Los 10 gobernadores de Juntos por el Cambio, junto a los diputados nacionales que representan a los ciudadanos de las diferentes provincias que gobernamos, acompañamos el paquete de emergencias y facultades pedidas por el gobierno nacional. Cumplimos el compromiso asumido públicamente de ayudar al Gobierno entrante con las herramientas que cree necesarias para hacer las transformaciones que requiere nuestro país”, sostiene el comunicado.
Desde otras fuerzas políticas también rechazaron la acusación del gobierno y sus funcionarios. “No nos sentimos aludidos cuando hablan de traidores. Al gobierno le hemos sido leales. Lo acompañamos con el dictamen, el quórum y la elección general. Pero tenemos diferencias”, admitió una voz provincial opositora.