Graves incidentes en el Congreso: Gendarmería detuvo a 31 manifestantes y desalojó la plaza
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Lejos del escenario previsto para el acto central de la marcha universitaria, grupos atacaron el vallado dispuesto alrededor del parlamento. Las fuerzas federales respondieron con balas de goma, gas lacrimógeno y un camión hidrante en el cruce de Rivadavia y Entre Ríos.
La quinta Marcha federal universitaria al Congreso de la Nación derivó este jueves en violentos incidentes entre manifestantes y efectivos de Gendarmería en la zona de Rivadavia entre Callao y Rodríguez Peña, epicentro de los enfrentamientos mientras el acto central transcurría del otro lado del escenario.
Luego de más de dos horas de enfrentamiento, en las que los manifestantes arrojaron piedras y los efectivos respondieron con gases, balas de goma y un camión hidrante, finalmente hubo 25 personas detenidas, y ocho efectivos heridos, pertenecientes a Gendarmería, Prefectura y la Policía Federal.
Los incidentes se desataron minutos antes del inicio del acto en el que los rectores de las universidades buscaban leer un documento para dejar expreso su reclamo una vez más, para que el Gobierno nacional cumpla la ley de financiamiento universitario.
En otro sector, hombres encapuchados comenzaron a arrojar cascotes. La respuesta de las fuerzas federales fue inmediata y los disturbios continuaron durante más de dos horas.
Los grupos que comenzaron el conflicto emergieron en medio de la zona donde había banderas de sectores políticos de izquierda e iniciaron una intensa pedrea contra la formación que custodiaba el vallado perimetral del palacio legislativo. Las piedras llovían sobre los escudos de los gendarmes y rebotaban contra sus cascos de plástico.
Ante la escalada, Gendarmería optó por acercar masivamente sus efectivos para saturar la zona y proteger las vallas, al tiempo que respondía con disparos de balas de goma y gas lacrimógeno. El gas obligó a varios manifestantes —muchos con el rostro cubierto— a retroceder por las calles aledañas. Poco después, un camión hidrante llegó al cruce de Rivadavia y Entre Ríos.
El vehículo requirió la asistencia de un camión tanque para conectar la manguera y abastecerse de agua antes de desplegar su chorro contra los grupos más agresivos. Los proyectiles, lanzados con gomeras por manifestantes, llegaban hasta donde se encontraban los cronistas, lo que obligó a extremar las precauciones durante la cobertura.
Del otro lado de la plaza, el acto central comenzó según lo previsto alrededor de las 16, con oradores de gremios y del ámbito educativo en el escenario principal. Sin embargo, los estruendos de los enfrentamientos y el ruido de las motos de los efectivos motorizados se colaban entre los parlantes y provocaban que parte del público comenzara a desconcentrarse.
Algunos asistentes buscaron refugio en los bares de la zona, pero varios locales bajaron las persianas y no permitieron el ingreso. A todo esto se sumó la lluvia intensa y el viento que complicaron aún más la permanencia en la plaza.
La movilización había congregado a miles de personas con el reclamo de la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, ratificada en cinco oportunidades por el Poder Legislativo y cuya implementación sigue bloqueada por el gobierno de Javier Milei.
La jornada coincidió, además, con el intento de la oposición en la Cámara de Diputados de derogar el DNU 70/2023, el decreto que desreguló cientos de actividades al inicio de la gestión libertaria, aunque el oficialismo logró evitar el quórum necesario gracias a un puñado de ausencias clave de gobernadores aliados.