Jorge Román: “El PAIPPA transformó al pequeño productor en un actor económico”
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“Lo que se hizo fue tratar a cada chacra como una unidad económica viable y no como una changa de subsistencia”, subrayó el diputado provincial al destacar el rol del programa como “la columna vertebral del modelo formoseño”.
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A 30 años del lanzamiento del Programa de Asistencia Integral para el Pequeño Productor Agropecuario (PAIPPA), el diputado provincial Jorge Román repasó el recorrido de una política pública que, según sostuvo, modificó la manera de entender y acompañar al pequeño productor formoseño.
El 15 de septiembre se cumplirán tres décadas desde la puesta en marcha del programa, en 1996, durante la gestión del gobernador Gildo Insfrán. Oriundo de Buena Vista, en el departamento Pilagás, Román conoce de cerca el territorio donde el PAIPPA dio sus primeros pasos y recordó las condiciones que atravesaban entonces muchas familias rurales.
“Los que crecimos en el interior sabemos lo que había antes: familias con tres, cinco, diez hectáreas, sin título de propiedad, sin crédito, sin asistencia técnica y sin ningún canal para vender lo que producían”, señaló.
En esa línea, sostuvo que la situación de los pequeños productores no podía explicarse únicamente desde una perspectiva social. “El productor formoseño no era pobre por falta de trabajo. Era pobre porque el mercado lo dejaba afuera y el Estado no aparecía. Eso fue exactamente lo que el PAIPPA vino a corregir”, afirmó.
Román, ingeniero de profesión, planteó que una de las claves del programa fue haber colocado la producción en el centro de la política pública: “Lo que se hizo fue tratar a cada chacra como una unidad económica viable y no como una changa de subsistencia. Esa decisión conceptual explica los 30 años que estamos por celebrar”.
Marcó como otro punto de inflexión el año 2004, cuando el programa se transformó en el Instituto Provincial de Acción Integral para el Pequeño Productor Agropecuario: “Ahí se pasa de la asistencia a la autogestión. Se organiza la comercialización, se arman las ferias francas, se avanza en la titularización de la tierra y se incorpora tecnología. El productor empieza a discutir precio, calidad y volumen”.
De los 8500 grupos familiares que integraron la primera etapa, se llegó a más de 10000 familias paipperas en toda la provincia, con presencia sostenida en distintos departamentos del territorio formoseño, y al respecto Román sostuvo que “ninguna política pública se sostiene 30 años por inercia, se sostiene porque hay convicción política y porque hay resultados verificables en la mesa de cada familia”.
Producción y soberanía alimentaria
Al referirse a la actualidad, Román vinculó el trabajo del Instituto PAIPPA con el esquema provincial de Soberanía alimentaria y con la producción de alimentos frescos destinados al mercado interno: “Hoy el paippero abastece ferias, abastece programas alimentarios y abastece a su propia comunidad. Dejó de ser el último eslabón de la cadena para ser el primero”.
Para el diputado, uno de los principales desafíos hacia adelante es avanzar en el agregado de valor en origen. “El desafío que viene es industrializar lo que producimos acá. No podemos seguir sacando materia prima de la provincia para comprarla después envasada y con otro precio”, planteó y remarcó que el proceso requiere infraestructura y capacitación.
“Agregar valor en origen es infraestructura, es energía, es caminos, es frío, es logística y es formación técnica. Todo eso ya está planificado y en ejecución dentro del modelo formoseño”, señaló.
Román también destacó la importancia de generar oportunidades de formación para los jóvenes de las zonas rurales, especialmente a través de carreras vinculadas con la producción agropecuaria y el ambiente: “Si el hijo del productor puede estudiar sin irse del pueblo, la chacra tiene continuidad. Si tiene que emigrar, la chacra se termina en una generación”.
El legislador cuestionó las políticas de financiamiento destinadas a la agricultura familiar y contrastó esa situación con la continuidad de las acciones del Instituto PAIPPA en Formosa: “Mientras a nivel nacional se desfinancia todo lo que tenga que ver con la agricultura familiar, en Formosa el Instituto PAIPPA sigue funcionando, sigue capacitando y sigue entregando insumos. Esa es la diferencia entre un modelo y un ajuste”.
Definió al programa como una política estructural para el desarrollo provincial y dijo que “el PAIPPA es la columna vertebral del modelo formoseño, sin el pequeño productor no hay soberanía alimentaria, no hay arraigo y no hay desarrollo con justicia social”.