La Iglesia rechazó el proyecto sobre propiedad privada: “La tierra no es una mercancía”
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A través de una carta abierta, la Comisión Episcopal de Pastoral Social, la Pastoral Aborigen y Cáritas pidieron a los legisladores priorizar el bien común y advirtieron que la iniciativa pone en riesgo la soberanía sobre la tierra y los recursos naturales.
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Sectores de la Iglesia Católica expresaron su rechazo al proyecto de ley sobre inviolabilidad de la propiedad privada que impulsa el Gobierno nacional y que, entre otros puntos, propone eliminar las restricciones a la compra de tierras por parte de extranjeros. En una carta abierta dirigida a los legisladores, afirmaron que “la tierra no es una mercancía” y reclamaron que el debate parlamentario esté guiado por el bien común y no por intereses particulares.
El documento, titulado La tierra: madre, hermana y bien común, fue firmado por la Comisión Episcopal de Pastoral Social, la Comisión Episcopal de Pastoral Aborigen y Cáritas Argentina. Allí solicitan a diputados y senadores que, al momento de tratar la iniciativa, “guíen sus opciones por el bien común y el futuro de las generaciones venideras, más que por intereses particulares”.
La carta comienza con un pasaje de la encíclica Magnifica Humanitas del papa León XIV, que recuerda que los bienes de la tierra -el suelo, el agua, el aire y los recursos naturales- tienen un destino universal y deben garantizar la vida de las generaciones presentes y futuras.
Los firmantes manifestaron su “profunda preocupación” por el proyecto, cuyo tratamiento está previsto para el 6 de agosto en el Senado, jornada en la que distintos sectores también convocaron a una movilización frente al Congreso en rechazo a la iniciativa impulsada por el ministro Federico Sturzenegger.
Según advierten, la propuesta “atenta contra la soberanía de nuestra tierra, de nuestros alimentos, de nuestros bienes comunes y el derecho de los pueblos a autodeterminarse”.
Entre los puntos cuestionados, destacan la eliminación de los límites vigentes para la adquisición de tierras por parte de personas o empresas extranjeras, especialmente aquellas vinculadas a reservas de agua y otros recursos estratégicos.
Además, señalaron como “alarmantes” las modificaciones que permitirían utilizar de manera inmediata terrenos afectados por incendios, actualmente protegidos por la Ley de Manejo del Fuego, y alertaron que el proyecto debilita la capacidad del Estado para planificar el uso del territorio y resguardar el interés colectivo.
“La tierra no es una mercancía, ni un simple recurso económico”, sostienen los organismos eclesiásticos, al recordar las palabras del papa Francisco en la encíclica Laudato Si’, donde define a la tierra como “nuestra hermana y nuestra madre, porque nos sostiene, nos alimenta y nos cobija”.
La carta también subraya que, para las comunidades rurales, campesinas e indígenas, la tierra representa mucho más que un bien económico: es identidad, cultura, memoria y futuro.
En otro tramo, los obispos vinculan el debate con el acceso a la vivienda y sostienen que el Estado debe promover políticas que permitan a más familias acceder a una vivienda propia, además de establecer un marco jurídico equilibrado para los alquileres que contemple tanto a propietarios como a inquilinos.
Finalmente, Cáritas Argentina, la Pastoral Social y la Pastoral Aborigen exhortaron a los legisladores a ejercer “la nobleza de la política como máxima expresión de la caridad”, privilegiando el bien común por encima de cualquier interés sectorial.