Más de 15 personas recibieron una segunda oportunidad de vida en menos de 3 semanas
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Los operativos de ablación multiorgánica realizados permitieron mejorar la calidad de vida de pacientes que esperaban un trasplante en Buenos Aires, Misiones y también personas del interior de nuestra provincia. Cada órgano donado representa un abrazo que continúa, una familia que vuelve a reunirse y una esperanza que se renueva.
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El Hospital de Alta Complejidad Presidente Juan Domingo Perón destacó que, en menos de 3 semanas, más de 15 personas recibieron una segunda oportunidad de vida. Detrás de cada una de esas historias hay un gesto de enorme generosidad, el de familias formoseñas que, en medio del dolor más profundo, eligieron decir sí a la donación de órganos.
Gracias a ese acto de amor y al trabajo coordinado por el Centro Único Coordinador de Ablación e Implante de la Provincia de Formosa, los operativos de ablación multiorgánica realizados permitieron mejorar la calidad de vida de pacientes que esperaban un trasplante en Buenos Aires, Misiones y también personas del interior de nuestra provincia. Cada órgano donado representa un abrazo que continúa, una familia que vuelve a reunirse y una esperanza que se renueva.
Estos procedimientos son posibles gracias a las políticas sanitarias del Gobierno de la Provincia, que permitieron contar con un hospital preparado para realizar este tipo de intervenciones de alta complejidad. Además, la provincia cuenta con equipos de profesionales formados en Formosa, que trabajan con compromiso, capacidad y vocación de servicio, y que disponen de todo lo necesario para llevar adelante cada operativo.
Médicos, enfermeros, técnicos y todo el personal involucrado ponen su conocimiento y su sensibilidad al servicio de la vida, muchas veces en jornadas extensas y con una enorme carga emocional, sabiendo que del otro lado hay alguien esperando una oportunidad.
Cada operativo es también una muestra del espíritu solidario de los formoseños. Son las familias donantes quienes hacen posible que otras puedan seguir compartiendo la vida con sus seres queridos. El dolor se transforma en vida, en esperanza y en futuro para quienes más lo necesitan, cada donación es un recordatorio de que la solidaridad es capaz de cambiar destinos.