Monitoreo permanente y alertas tempranas, los ejes del plan oficial ante El Niño en el NEA
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La estrategia oficial se apoya en la anticipación como principal herramienta para reducir el impacto de inundaciones, tormentas severas y otros eventos asociados a El Niño. El esquema prevé coordinación de recursos, aunque no contempla partidas presupuestarias específicas para las jurisdicciones afectadas.
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El Gobierno nacional presentó en Resistencia el plan de coordinación federal ENOS 2026/2027, una estrategia orientada a anticipar y mitigar los efectos del fenómeno climático El Niño mediante un sistema de monitoreo permanente, alertas tempranas y coordinación entre los distintos niveles del Estado. El esquema apunta a fortalecer la capacidad de respuesta de las provincias del noreste argentino, aunque sin anunciar fondos extraordinarios para su implementación.
La iniciativa fue presentada durante el Consejo Regional de Seguridad Interior, encabezado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; y la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva. También participaron los gobernadores de Chaco, Leandro Zdero, y de Corrientes, Juan Pablo Valdés, además de funcionarios nacionales y del ministro del Interior de Paraguay, Enrique Riera Escudero. Los mandatarios de Gildo Insfrán y Hugo Passalacqua (Misiones) no asistieron; pero en representación de Formosa participó el ministro de Gobierno, Jorge González.
El eje de la jornada fue la exposición del plan realizada por el director ejecutivo de la Agencia Federal de Emergencias, Santiago Hardie. La herramienta, aprobada mediante la Resolución 559/2026 del Ministerio de Seguridad y publicada el 7 de julio en el Boletín Oficial, comprende a Chaco, Formosa, Misiones, Corrientes, Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Prevención y monitoreo
La estrategia oficial se apoya en la anticipación como principal herramienta para reducir el impacto de inundaciones, tormentas severas y otros eventos asociados a El Niño.
“No vamos a poder frenar el fenómeno El Niño porque las emergencias climáticas no tienen freno, pero sí podemos amortiguar sus impactos cuando se trabaja con planificación y prevención”, afirmó Monteoliva.
Para ello, el plan establece un esquema de monitoreo permanente que integra información del Servicio Meteorológico Nacional, el Instituto Nacional del Agua, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales y el Sistema Nacional de Alerta y Monitoreo de Emergencias.
Entre las principales acciones previstas figuran evaluaciones científicas semanales, actualización diaria de información georreferenciada, elaboración de mapas de riesgo municipales y activación de alertas tempranas ante crecidas de ríos o tormentas intensas.
El dispositivo también contempla la conformación de comandos unificados en las zonas afectadas, informes operativos periódicos y, cuando la situación lo requiera, el despliegue coordinado de fuerzas federales, equipos sanitarios, Vialidad Nacional y las fuerzas armadas.
La preocupación oficial se sustenta en los pronósticos climáticos presentados durante la reunión. Según se informó, las condiciones propias de El Niño ya comenzaron a manifestarse y los modelos de proyección estiman una probabilidad cercana al 100% de que el fenómeno continúe durante los próximos meses, con una intensificación prevista para la primavera.
Como antecedente, el plan recuerda el episodio registrado entre 2015 y 2016, que provocó daños directos estimados en 687 millones de dólares y pérdidas económicas superiores a los 3.065 millones. En aquella oportunidad, el 18,4% del territorio nacional resultó afectado y alrededor de diez millones de personas sufrieron sus consecuencias.
Respuesta escalonada
Uno de los pilares del plan es la definición de un esquema de actuación por niveles de gobierno. La normativa establece que la primera intervención corresponde a los municipios. Si sus capacidades resultan insuficientes, la asistencia pasa a las provincias y solo cuando estas superan sus posibilidades operativas se activa la intervención nacional.
El documento ratifica que la conducción inicial de las emergencias seguirá en manos de las jurisdicciones afectadas, mientras que la Agencia Federal de Emergencias tendrá la función de coordinar recursos, asistencia técnica e información estratégica, sin reemplazar a las autoridades provinciales.
La Nación busca ordenar la respuesta ante eventos de gran magnitud mediante un protocolo común que permita optimizar recursos y evitar superposiciones entre organismos.
Sin fondos específicos
El plan fija mecanismos de coordinación y define responsabilidades operativas para los distintos organismos involucrados, pero la reunión concluyó sin el anuncio de partidas presupuestarias especiales para las provincias del NEA.
El documento menciona la participación de los ministerios de Seguridad y Defensa, Vialidad Nacional, Emergencias Sanitarias y las 8 jurisdicciones alcanzadas por el plan, pero no establece montos de financiamiento ni crea un fondo específico para afrontar las contingencias derivadas de El Niño.
El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, destacó en sus redes sociales el enfoque preventivo del plan: “¿Qué significa estar preparados antes de que llegue un problema? Significa trabajar juntos, coordinar esfuerzos y anticiparnos. La seguridad siempre será una de nuestras prioridades”.
El mandatario también resaltó la dimensión regional de la convocatoria al señalar que el Consejo es “un espacio de coordinación entre el Ministerio de Seguridad de la Nación, las provincias del NEA y Paraguay para avanzar en estrategias comunes, tanto frente a El Niño como en materia de control fronterizo y combate al crimen transnacional; celebro la decisión de Nación de convocar para coordinar recursos y capacidades, anticiparnos a los riesgos y fortalecer la toma de decisiones”.