Muracciole destacó el superávit fiscal de Formosa
:format(webp):quality(40)/https://diarioformosa.eleco.com.ar/media/2026/07/02_22.webp)
El economista y rector de la UPLaB diferenció el equilibrio de las cuentas provinciales del alcanzado por el Gobierno nacional y afirmó que el modelo formoseño mantiene las políticas públicas sin recurrir a ajustes sobre sectores vulnerables.
Recibí las noticias en tu email
El rector de la Universidad Provincial de Laguna Blanca (UPLaB) y economista Adrián Muracciole valoró los resultados del informe elaborado por Politikon Chaco, sobre la base de datos de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP) y el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), que ubicó a Formosa entre las provincias con mejores indicadores fiscales del país durante el primer trimestre de 2026.
El estudio señala que la provincia registró ingresos por 712.378 millones de pesos y gastos por 680.942 millones, alcanzando un resultado primario positivo de 31.696 millones de pesos y un superávit financiero de 31.436 millones. En términos relativos, Formosa obtuvo un resultado primario equivalente al 4,4% de sus ingresos totales, ubicándose en el puesto 13 entre las 24 jurisdicciones del país. En cuanto al resultado financiero, alcanzó un superávit del mismo porcentaje, lo que la posicionó en el noveno lugar del ránking nacional y por encima del promedio consolidado de las provincias.
Para Muracciole, estos números no constituyen un hecho aislado sino la continuidad de una política de Estado: “El superávit que muestra Formosa en este primer trimestre está en consonancia con lo que viene ocurriendo desde hace 24 años. No es una casualidad ni una situación coyuntural, sino el resultado de una administración responsable y planificada de los recursos públicos”.
El economista explicó que existen dos variables centrales para analizar la situación fiscal de una provincia: el resultado primario y el resultado financiero.
Detalló que el primero surge de comparar los ingresos del Estado –provenientes principalmente de la coparticipación federal y los recursos tributarios– con los gastos corrientes, entre ellos el pago de salarios, el funcionamiento de los organismos públicos y la compra de insumos.
El segundo indicador incorpora además el pago de intereses de la deuda pública: “Muchas provincias o el propio Estado nacional pueden tener equilibrio en sus gastos corrientes, pero luego deben afrontar importantes pagos de intereses. En el caso de Formosa eso no ocurre porque prácticamente no tiene endeudamiento financiero. Por eso presenta también superávit financiero. Esta situación le permite a la provincia destinar sus recursos a políticas públicas en lugar de utilizarlos para cancelar obligaciones financieras”.
Muracciole sostuvo que la estabilidad financiera alcanzada por la provincia responde a una concepción política consolidada a lo largo de más de dos décadas y dijo finalmente que “el superávit fiscal y financiero de Formosa es genuino, sostenido y forma parte de una política de Estado. No depende del contexto nacional ni de medidas extraordinarias, sino de una forma de administrar que prioriza el equilibrio de las cuentas sin abandonar las políticas públicas”.