SOBERANÍA ALIMENTARIA Y DESARROLLO LOCAL
Nutrifor potencia su línea de producción con la llegada de harina de algarroba de El Potrillo
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A través de un trabajo articulado entre diversas áreas del Gobierno provincial, comunidades aborígenes y familias criollas del Oeste formoseño consolidan un circuito productivo que transforma el monte nativo en materia prima de alto valor nutricional.
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La empresa estatal Nutrifor recibió los primeros cargamentos de harina de algarroba de la temporada, provenientes de las localidades de El Potrillo y Lote 8. Este hito marca el inicio de una nueva etapa en la cadena de valor que une el monte formoseño con la mesa de miles de familias de la provincia, bajo un esquema de producción sostenible e inclusión social.
Federico Muracciole, director de Asuntos Estratégicos de la Jefatura de Gabinete, brindó detalles sobre la asistencia permanente que el Estado brinda a los productores del Extremo Oeste, destacando que el objetivo central es ampliar el alcance de estas comunidades.
Muracciole explicó que la llegada de la materia prima a la planta de Nutrifor es el resultado de un esfuerzo conjunto entre la Jefatura de Gabinete y el Ministerio de Producción y Ambiente, a lo que se suma la logística y mercado, coordinado entre Economía y la propia empresa estatal Nutrifor, que garantiza la compra de la producción.
“No solo colaboramos con la técnica; es un proyecto integral donde el estado participa en toda la cadena, no solo generando condiciones productivas, sino asegurando mercados para que el productor tenga rentabilidad”, aseveró el funcionario.
De la recolección al forraje
La producción de harina de algarroba no solo beneficia a quienes elaboran el producto final, sino que genera un efecto multiplicador en la zona: más de 100 familias, entre grupos recolectores y comerciantes de chaucha, el circuito dinamiza la economía de El Potrillo y alrededores.
La parte de la chaucha que no se destina a harina es procesada para forraje. Esto permite a los productores ganaderos de la zona adquirir alimento de alta calidad nutricional a precios competitivos, cerrando un círculo de beneficio local.
Proyectos sociocomunitarios
Actualmente se trabaja con 9 comunidades aborígenes (unas 20 familias por comunidad) y otras 10 familias criollas, fomentando la integración y el arraigo.
Además de la algarroba, Muracciole destacó el avance de los proyectos apícolas en el Centro Oeste. Estos proyectos no solo buscan mejorar la productividad de la miel, sino que se integran con servicios turísticos, permitiendo que las comunidades muestren su cultura y sus métodos de trabajo como un atractivo más de la provincia.
Para sostener este crecimiento, el funcionario adelantó que se está gestionando la llegada de nuevas inversiones en infraestructura y equipamiento para tecnificar el trabajo de las familias.
Sobre el cierre, el titular de Asuntos Estratégicos vinculó este progreso con el eje central del modelo formoseño: la alianza estratégica entre la educación y el trabajo: “Para llevar asistencia técnica es fundamental que la gente tenga una formación sólida. El objetivo final es generar más trabajo genuino para toda la familia y mejorar las condiciones de vida en el mismo lugar donde nacieron”.
Muracciole ratificó que tanto la producción de harina como de miel ya se han consolidado como políticas permanentes de la provincia.
La harina de algarroba es un superalimento que Nutrifor incorpora en sus mezclas para comedores escolares y centros de salud. Es un recurso natural del monte que se utiliza sin dañarlo.