Obras y prevención: la estrategia de Formosa frente a los posibles efectos de El Niño
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Christian Peter destacó el trabajo preventivo que lleva adelante el Gobierno de Formosa para reducir el impacto de los eventos climáticos extremos y advirtió sobre la falta de acompañamiento del Estado nacional en materia de infraestructura y mantenimiento vial e hídrico.
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Ante la inminente llegada del fenómeno climático de El Niño, la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) profundiza las tareas de prevención, mantenimiento y acondicionamiento de la infraestructura vial e hídrica, con el objetivo de reducir los posibles efectos que puedan generar las lluvias intensas y eventuales crecidas de los principales cursos de agua de la provincia.
En este contexto, el jefe de la DPV, Christian Peter, explicó la función que cumple el organismo, detalló los protocolos y trabajos preventivos que se vienen desarrollando y puso en valor la planificación que lleva adelante la provincia para anticiparse a escenarios de eventos climáticos extremos.
Al mismo tiempo, cuestionó la falta de respuestas y de inversión por parte del Estado nacional, particularmente en obras de mitigación, mantenimiento de rutas nacionales y limpieza de alcantarillas, tareas que consideró fundamentales para evitar que los excedentes hídricos generen mayores inconvenientes.
Peter recordó que la DPV es un organismo técnico al servicio de la comunidad, un engranaje clave en materia de obras públicas. En materia hídrica, trabaja articuladamente con la Unidad Provincial Coordinadora del Agua Potable (UCAP), el Servicio Provincial de Agua Potable (SPAP) y otros organismos de Gobierno sobre el manejo de los recursos hídricos y el escurrimiento superficial”
Esta coordinación cobra especial relevancia frente a los pronósticos que anticipan un período marcado por mayores precipitaciones, dado que la planificación y el mantenimiento de las obras de defensa, desagües, alcantarillas y vías de escurrimiento resultan determinantes para disminuir los tiempos de permanencia del agua en zonas urbanas y rurales.
Peter recordó que en la ciudad de Resistencia, en el II Consejo Regional de Seguridad Interior, donde se abordó la posible incidencia del fenómeno de El Niño en la región, “la provincia expuso con claridad la situación hídrica local, las cuencas existentes, los posibles puntos de riesgos y las zonas más vulnerables”.
Asimismo, remarcó que Formosa viene trabajando desde hace varios años para generar las condiciones necesarias y ejecutar obras de infraestructura destinadas a mitigar las consecuencias de fenómenos climáticos como El Niño.
En ese sentido, cuestionó el abordaje del Gobierno nacional y sostuvo que “el enfoque nacional solo menciona algún organismo de coordinación de eventuales emergencias, pero nada dicen sobre la ejecución de obras de mitigación”.
El sistema de defensa de la ciudad
Al referirse particularmente a la ciudad de Formosa, explicó que su ubicación geográfica constituye un factor determinante para la planificación hídrica.
La capital provincial se encuentra sobre el margen derecho del río Paraguay y parte de su trama urbana está asentada sobre cotas inundables propias del valle de este curso de agua y de sus afluentes, entre ellos el riacho Formosa y el riacho del Pucú. Por ese motivo, la ciudad requiere de un sistema permanente de defensas contra inundaciones, infraestructura que demanda controles, mantenimiento y trabajos preventivos durante todo el año.
“Son más de 20 kilómetros con 12 estaciones de bombeo, en los cuales hay varios dispositivos mecánicos, algunos de alimentación eléctrica y otros de combustible, que permanentemente están siendo reparados y acondicionados”, dijo Peter y agregó: “Se han instalado nuevos equipos, 8 compuertas nuevas, herméticas, en 6 estaciones de bombeo, y el reemplazo de equipos. También se han concretado obras civiles de hormigón armado en esos cuencos, con el propósito de recepcionar de manera adecuada los excedentes pluviales. Todo esto hace al sistema de defensa, porque hay que defenderse de la inundación del río y de las concurridas precipitaciones que los expertos están indicando que se originarán y generarán anegamientos”.
El objetivo, explicó, es que ante eventuales lluvias extraordinarias “esos anegamientos sean en el menor tiempo posible y que se evacúe el agua lo más rápido posible”.
El jefe de la DPV detalló también que durante 2025 y 2026 se han ejecutado kilómetros de terraplenes de mitigación, como por ejemplo, en el río Pilcomayo, en la zona de transición con el bañado La Estrella.
Para este año, se prevé ingresar nuevamente para realizar tareas de limpieza en los canales denominados correderas fluviales, con el objetivo de favorecer el escurrimiento de las aguas.
En paralelo, sobre la red vial provincial se están priorizando tareas de limpieza y mantenimiento de alcantarillas ubicadas en rutas transversales a los principales sentidos de escurrimiento.
Control permanente de las defensas
Entre las acciones preventivas también se encuentran los controles topográficos destinados a verificar el estado y la altura de las defensas. Permanentemente se realizan estudios topográficos, a los efectos de verificar la cota de la defensa, teniendo la de la ciudad capital un margen de seguridad adecuado de 12 metros con respecto al cero del hidrómetro del puerto local. Se verifica que en toda la trayectoria de la traza de la defensa, se cumpla esa cota”
Cuando se detectan sectores que requieren intervención, se ejecutan trabajos de movimiento de suelo, perfilado y limpieza de los taludes, con el propósito de mantener en condiciones la estructura de protección.
Peter aclaró que los kilómetros de defensas existentes tanto en Formosa como en Clorinda forman parte del esquema de mantenimiento de rutina de los distritos de Vialidad Provincial.
Dentro de esas tareas se incluyen la atención de la red de caminos vecinales, el mejoramiento de la circulación sobre el coronamiento de las defensas y los trabajos que anualmente se realizan en los ríos Paraguay, Bermejo y Pilcomayo.
Falta de mantenimiento nacional
En referencia a las responsabilidades que corresponden al Estado nacional, Peter afirmó que la Dirección Nacional de Vialidad “no realiza los mantenimientos correspondientes y mucho menos la limpieza de alcantarillas”.
Como ejemplo, mencionó la situación de la Ruta N° 11, incluyendo el sector correspondiente a la Autovía 11, donde, según describió, las secciones hidráulicas se encuentran colmatadas por vegetación.
Se refirió a la Ruta Nacional N° 95, particularmente al sector del puente interprovincial con Chaco, que ha sufrido el impacto de las crecidas del río Bermejo: “En ese lugar se requieren obras importantes de protección, independientemente si son de la costa formoseña o chaqueña, ya que esas obras las debe encarar el Estado nacional, situación que lamentablemente no está sucediendo”.