Paoltroni acumula cheques sin fondos pese a ser el segundo senador más rico del país
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Francisco Paoltroni presentó un crecimiento patrimonial excepcional de una de sus empresas, Ganaderos de Formosa SRL, que le permitió obtener el aval de Conaval, una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR), para emitir cheques y cobrar. Repentinamente, tras obtener el dinero, se anunció el cierre de la firma y de las otras 2 empresas. Mientras tanto, los cheques siguen siendo rechazados: entre el 5 y el 14 de octubre, se pasó de 348 cheques rechazados por $2.275 millones a 475 por más de $2.720 millones.
El libertario tiene deudas con ganaderos e inversores y, hasta la fecha, acumula más de $2.720 millones en cheques sin fondos. La secuencia de los hechos resulta tan llamativa que despierta sospechas sobre las operaciones realizadas y sus verdaderos propósitos.
La historia es conocida en Formosa y tuvo repercusión en todo el país. El 28 de agosto, el senador nacional por este distrito, el libertario Francisco Paoltroni, anunció el cierre de sus empresas en la provincia y responsabilizó al Gobierno provincial por la situación. Sin embargo, el segundo senador más rico del país tiene que explicar una serie de maniobras que lo beneficiaron a él y perjudicaron tanto a productores como a inversores, a quienes les entregó cheques sin fondos.
¿Cometió una estafa? Es una pregunta que seguramente deberá responder la Justicia. Lo cierto es que presentó un crecimiento patrimonial excepcional de una de sus empresas, Ganaderos de Formosa SRL, que le permitió obtener el aval de Conaval, una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR), para emitir cheques y cobrar. Repentinamente, tras obtener el dinero, se anunció el cierre de la firma y de las otras dos empresas. Mientras tanto, los cheques siguen siendo rechazados: entre el 5 y el 14 de octubre, se pasó de 348 cheques rechazados por $2.275 millones a 475 por más de $2.720 millones.
Según se desprende del Boletín Oficial de Formosa N.º 12.990, el pasado 23 de julio, Ganaderos de Formosa SRL elevó su capital de $5.270.000 a $502.341.400, es decir, lo multiplicó por 95. Un día después, en el remate realizado en la Sociedad Rural de Castelli, entregó cheques a 46 productores por la hacienda entregada a su empresa, los cuales se supo después no tenían fondos.
El 5 de agosto participó en el preconsejo de CONINAGRO, a la cual pertenece Conaval, y el 12 de agosto presentó el formulario ante esta SGR. Según el medio El Destape, en dicho documento Ganaderos de Formosa declaró ventas por $17.272 millones durante los 12 meses anteriores y 33 empleados en relación de dependencia. Con estos documentos en mano, Conaval avaló la emisión de 15 e-cheqs (cheques electrónicos) de $10 millones cada uno, con los cuales el 19 de agosto obtuvo el efectivo a través del Mercado de Rosario: $150 millones en un solo día. Una semana después, se rechazaron 78 cheques por $460 millones por falta de fondos.
Aquí cabe la primera pregunta: ¿cómo es posible que la empresa de Paoltroni, que había multiplicado por 95 su capital, emitiera cheques sin fondos en un plazo de apenas 2 semanas?
Esto resulta aún más llamativo si se tiene en cuenta que, en las declaraciones juradas firmadas y presentadas ante Conaval, la empresa aseguró que no tenía incumplimientos que comprometieran su capacidad de pago, que sus estados contables reflejaban correctamente su situación y que esta no había empeorado desde el último balance. También asumió el compromiso de no interrumpir su actividad comercial. Ninguno de estos compromisos se cumplió: el 28 de agosto anunció que sus empresas Ganaderos de Formosa SRL, Agroindustria de Formosa SRL y Los Angelitos SRL iban a “cesar temporalmente sus actividades”, lo que acarreó 50 despidos.
Con ello, Paoltroni no solo buscó las cámaras de la prensa nacional, sino que también dejó a los acreedores frente a sociedades sin fondos y con deudas pendientes, mientras él cobró el dinero. El contraste quedó expuesto el 1 de octubre cuando se conoció que el senador había declarado un patrimonio de $2.934 millones, lo que lo ubicó como el segundo senador más rico del país.
No es la primera vez que se registran episodios financieros controvertidos vinculados a sus empresas. En 2022, tras librarse una serie de cheques por $250 millones que se negociaron en la sucursal Quitilipi del Banco Nación Argentina, se recibió un adelanto del 70% del valor en efectivo. Sin embargo, antes del vencimiento de los cheques, Francisco Paoltroni ordenó al Banco Galicia que no los pagara y argumentó un supuesto hackeo de su homebanking, que, según trascendió, nunca denunció ante la Justicia.
En septiembre de 2023, tras la denuncia del Banco Nación, se concretó el pedido de embargo sobre al menos seis departamentos y 29 vehículos a nombre de Ganaderos (la que había asegurado ante Conaval SGR que no tenía incumplimientos que comprometieran su capacidad de pago). En noviembre de 2025, el senador también se dictó un embargo provincial por más de $150 millones sobre tres propiedades y su cuenta sueldo, derivado de una multa por desmontes ilegales.
Pese a esto, la empresa logró registrar un fuerte incremento de su capital. En esta secuencia puede advertirse un patrón que merece explicaciones: el financiamiento proviene de terceros, las empresas obtienen recursos y, poco después, aparecen los incumplimientos, acompañados de explicaciones que atribuyen la responsabilidad a factores ajenos a Paoltroni. Más que una sucesión de infortunios, los hechos plantean interrogantes sobre una posible forma de operar que deberá ser esclarecida.