EL OBJETIVO ES RECUPERAR LA POTENCIA MADERERA DE LA LOCALIDAD
Pirané: el Centro Tecnológico FABLAB abre una era de robótica e innovación
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A través de una alianza entre el Gobierno de Formosa y el CFI, los carpinteros locales acceden a tecnología de avanzada para optimizar la producción. El uso de madera blanca y la fabricación de muebles escolares consolidan un esquema de trabajo rentable y con visión exportadora.
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La industria maderera de Pirané vive un momento de transformación estructural con el avance del Centro Tecnológico FABLAB. Este proyecto, impulsado por el Gobierno de la Provincia y el Consejo Federal de Inversión (CFI), se posiciona como una planta modelo que integra robótica y diseño digital para elevar la competitividad del sector.
Marcos Giménez, carpintero piranense, compartió el optimismo que reina en el sector. “Pirané fue una potencia maderera hace 15 años y con este proyecto buscamos recuperar ese lugar”, afirmó.
El FABLAB funciona como un centro de prototipado y servicios tecnológicos que las pequeñas carpinterías no podrían costear de forma individual. La dinámica es colaborativa. “Lo que no podemos fabricar en nuestros talleres por falta de maquinaria, lo procesamos aquí con tecnología robótica y luego lo ensamblamos en nuestra carpintería”, explicó Giménez.
Los pilares del nuevo esquema productivo se basan en:
-Innovación: Uso de diseños digitales y cortes de precisión mediante robótica.
-Escalabilidad: Posibilidad de estandarizar la producción para abastecer mercados nacionales e internacionales.
-Adaptación: Los carpinteros locales se integran a nuevas reglas de diseño, marcando lo que Giménez define como “el presente y el futuro” de la industria.
Madera blanca
Uno de los grandes saltos estratégicos es la incorporación de la madera blanca, que se presenta como una alternativa más rentable frente al algarrobo. Para que este material alcance estándares de excelencia, el proceso de secado es determinante.
“El secadero es fundamental; sin ese proceso de 15 a 20 días, la madera se deforma. Pero con el tratamiento adecuado, la calidad es muy similar al algarrobo y el rendimiento es mucho mayor”, detalló el productor.
El FABLAB potenciará justamente este proceso, permitiendo que la madera blanca sea el motor de una nueva línea de muebles de alta calidad.
Más allá de la innovación tecnológica, la estabilidad económica de los talleres locales sigue sostenida por una política de Estado que lleva 25 años ininterrumpidos: la provisión de muebles escolares al Ministerio de Cultura y Educación a través de la Unión Industrial de Formosa (UIF).
Giménez confirmó que ya tiene lista una partida para entregar, destacando que este convenio es “el único trabajo rentable del momento que permite al carpintero tener liquidez para reinvertir en materia prima”.