El profesor Olmedo advierte que la estructura universitaria está implosionando
“Se quebró la mafia desde adentro en la UNaF”
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Tras el procesamiento del rector Augusto Parmetler y la suspensión de tres decanos, el especialista Mario Olmedo denunció un modelo de gestión elitista que judicializa la docencia y abandona el bienestar estudiantil. Aseguró que la continuidad académica está en riesgo por la falta de transparencia y la pérdida de gobernabilidad.
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La Universidad Nacional de Formosa (UNaF) atraviesa una crisis institucional sin precedentes que pone en jaque su normal funcionamiento. La situación escaló tras la decisión de la Justicia Federal de procesar, sin prisión preventiva, al rector Augusto Parmetler y a su esposa, Zully Rivero, por presuntas irregularidades en la designación de cargos públicos.
Como medida cautelar, ambos fueron apartados de sus funciones por 90 días, sumándose a la suspensión de los decanos de las facultades de Humanidades, Recursos Naturales y Administración, Economía y Negocios, señalados por inconsistencias en su documentación para acceder a cargos docentes.
En este complejo escenario, el doctor en Ciencias de la Educación, Mario Olmedo, profesor e investigador de amplia trayectoria, analizó la gravedad del presente institucional. Según Olmedo, el actual modelo de gestión ha descuidado los objetivos académicos para priorizar el acaparamiento del poder: “Hace rato que la Universidad Nacional de Formosa está con problemas de gobernabilidad, debido al modelo de gestión que tiene la gente que (está en la conducción), la cual se acapara de eso, descuida los objetivos, maquilla las leyes a su manera y sacó todo tipo de participación a los claustros”.
El fin de una lógica corporativa
Para el especialista, el aislamiento de la conducción ha generado una ruptura interna inevitable. “Lo que pasó ahora es que se quebró la mafia desde adentro. Esos sectores comenzaron a cuestionar todas las cosas, aparecieron las trapisondas que estaban en las bambalinas, en la parte administrativa, en las compras, las licitaciones, los despilfarros y las designaciones”, disparó Olmedo.
Esta crisis no solo afecta la administración central, sino que impacta directamente en la vida estudiantil. El cierre o restricción de servicios básicos, como el comedor universitario y las becas, ha profundizado el malestar en la comunidad.
Al respecto, el docente sostuvo que “la estructura de la UNaF está implosionando”, ya que el aislamiento del rector genera muros con todos los sectores, desde graduados hasta no docentes.
Persecución y falta de concursos
Uno de los puntos más críticos señalados es la judicialización de la labor docente. Olmedo recordó que hay juicios académicos colectivos contra más de 50 profesores solo por disentir con la gestión actual. Además, advirtió sobre el incumplimiento de la Ley de Educación Superior, que exige un 70% de docentes regulares.
“Hoy no creo que lleguemos al 30% de ello en la UNaF. Hace rato que no escucho que haya una convocatoria a concurso”, sentenció, subrayando que esta precariedad es la que permite que quienes hoy están suspendidos hayan accedido a cargos directivos sin los antecedentes necesarios.
Finalmente, instó a recuperar la esencia de la educación pública: “Se debe dejar de lado toda esa lógica mafiosa para que la institución funcione conforme a las leyes y a lo que hacen las grandes casas de estudios, tomando en serio lo que es una Universidad pública nacional”. La falta de certezas, concluyó, empuja a las familias formoseñas a buscar otros destinos para garantizar el futuro profesional de sus hijos, ante una institución que hoy parece darle la espalda a su propia excelencia académica.