Un ÁNGEL AZUL en acción en el Barrio La Alborada
Un bombero fuera de servicio le devolvió la vida a niño que había caído a un pozo con agua
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Lo que debía ser un regreso a casa rutinario tras una larga jornada de guardia, se transformó en una carrera contra el tiempo. El agente Gastón Zardi no dudó en intervenir cuando el clamor de los vecinos anunció la tragedia: un niño de dos años se ahogaba en un pozo.
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La delgada línea entre la tragedia y el milagro se desdibujó el pasado domingo en la zona Sur de la ciudad. El protagonista de una historia de heroísmo es el agente de Policía Gastón Zardi -del Cuerpo de Bomberos- quien, haciendo honor a su uniforme incluso en sus horas de franco, salvó la vida de un pequeño que había caído accidentalmente en un pozo con aguas servidas.
Eran aproximadamente las 20 horas cuando Zardi circulaba por la avenida Néstor Kirchner. Tras haber cumplido su servicio ordinario de guardia, el agente se dirigía a descansar. Sin embargo, al llegar a la altura del 5200, en jurisdicción del barrio La Alborada, el escenario cambió drásticamente.
Un grupo de vecinos, sumidos en la desesperación, alertó al funcionario sobre una situación crítica: un niño de apenas 2 años había caído al interior de un pozo lleno de agua. Sin perder un segundo en protocolos, el policía descendió de su vehículo y se dirigió al lugar exacto del siniestro.
Al extraer al pequeño del pozo, el panorama era desolador: el niño no presentaba signos evidentes de respiración. Fue allí donde la formación y el temple de Zardi marcaron la diferencia. Con la presión del tiempo y el entorno angustiante, el agente comenzó de inmediato las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP).
Tras varios ciclos de compresiones, el pequeño reaccionó, recuperando sus signos vitales ante el alivio de los presentes. Poco después, una ambulancia del SIPEC arribó al lugar para completar la asistencia y trasladar al menor, acompañado por su madre, hacia el Hospital de la Madre y el Niño.
Desde el centro de salud informaron que el niño ingresó para una evaluación completa y quedó en observación. Gracias a la rápida intervención de Zardi, los médicos confirmaron que se encuentra fuera de peligro.
“Este acto refleja no solo el profesionalismo, sino el compromiso humano de quienes integran la fuerza. Para un policía, el servicio a la comunidad no termina cuando se quita el uniforme.