SOCIEDAD
Mosquitos: intensifican la prevención ante el aumento de criaderos tras las lluvias
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En un escenario climático marcado por precipitaciones frecuentes, alta humedad y temperaturas templadas, la provincia de Formosa enfrenta un desafío sanitario con la proliferación del mosquito Aedes aegypti. Ante este panorama, las autoridades del Ministerio de Desarrollo Humano han vuelto a poner el foco en la responsabilidad ciudadana como el eslabón principal para frenar el avance del dengue, el zika y la chikungunya.
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Alejandro Romero, jefe del Departamento de Control de Vectores y Zoonosis, fue tajante al describir la situación actual como el "ambiente ideal" para que el insecto complete su ciclo biológico. Al tratarse de una especie esencialmente doméstica, la lucha no se libra solo en las calles, sino fundamentalmente dentro de cada hogar, donde el mosquito encuentra agua limpia y quieta para depositar sus huevos.
La recomendación central de los expertos es realizar una revisión después de cada lluvia. Señalaron que es imperativo desechar latas, botellas, tapitas y cualquier objeto que pueda acumular agua por mínima que sea.
Aquellos recipientes de uso diario deben ser vaciados y, fundamentalmente, se deben cepillar sus paredes internas para desprender los huevos adheridos. Además, se recomienda colocarlos boca abajo o bajo techo.
Las cubiertas han sido identificadas como "criaderos potentes", por lo que requieren un tratamiento especial con larvicidas o su total desagote. Asimismo, el desmalezado es vital, ya que el pasto alto funciona como refugio y reservorio de humedad para el mosquito adulto.
Más allá de la limpieza ambiental, las autoridades sanitarias hicieron hincapié en las medidas de cuidado individual para reducir el riesgo de picaduras. Se aconseja el uso de repelentes cada dos o tres horas, con especial atención durante el amanecer y el atardecer, periodos de mayor actividad del vector.
Complementariamente, el uso de ropa clara que cubra la mayor parte del cuerpo, la instalación de telas mosqueras en aberturas y el empleo de métodos domésticos como espirales o tabletas son herramientas esenciales en esta etapa preventiva.